Tuesday, March 31, 2015


R S I
(alrededor del seminario 22 de Lacan)


SEGUNDO APUNTE (escrito en un día de huelga de transportes)


DE NO MEDIAR LA HUELGA, ¿EL SEMINARIO 22 HUBIERA EMPEZADO EL 19/11/74?

Inicio de la reunión de aquel 19 de noviembre (paréntesis y subrayados son injerencias mías):

"Vean, hay algunas personas — lo sé porque me lo han dicho — que viven la huelga como la fiesta..." (1)

Antes de continuar con este pasaje, propongo ubicar este otro pasaje del seminario de Lacan, de 13 años antes...


DAR LO QUE SE TIENE ES LA FIESTA, NO ES EL AMOR

En su seminario del 7/6/61 ("La transferencia en..."), recordando el mito platónico en el que es embarazada Penia ("la miseria" la traduce en este pasaje Lacan, en otro momentos "la que no tiene") por Poros ("el que tiene", "el rico"), Lacan decía:

" Y en efecto, dar lo que se tiene es la fiesta, no es el amor (recordar que para éste reservaba la fórmula de que "amar es dar lo que no se tiene"). De ahí — los llevo un poquito rápido, pero verán que vol­ve­re­mos a caer sobre nuestros pies — de ahí que para el rico — eso existe, e incluso, se piensa en ello — amar necesita siempre rehusar"

Y a partir de este pasaje desarrollaría una trama que sintetizo así: el rico puede dar fiestas pero no dar su falta, puede dar aquello que puede medir, que puede organizar, y en ese mismo paso rehusa (versagung): se instala en la impotencia... que es un modo de poder no poder ("se puede tener una medida de lo que hay que dar en el amor... lástima yo, que soy medio pelotudo y no lo logro")

VOLVAMOS A "LA HUELGA"

Ahora sí, dejemos correr todo ese pasaje inicial de aquel seminario de noviembre del 74:

"Vean, hay algunas personas — lo sé porque me lo han dicho — que viven la huelga como la fiesta. Lo sé, por supuesto, por medio del análisis. ¡Se saben algunas cosas por medio del análisis!. Se sabe incluso que hay personas bastante torcidas para eso (las equivocidades de Lacan: ¿torcidas para la huelga o para el análisis?... Solución de compromiso: ¿estar torcido en el análisis es estar en huelga?... Donde estar torcido sería entonces hablar organizado, dar lo que se tiene). Pero, en fin, ¿por qué no?. Es subjetivo, como se dice. Eso quiere decir que hay personas que pueden tomar muchas cosas por el extremo correcto (seguimos con la equivocidad, ¿cuál es el extremo correcto de qué cosas, Lacan??... un modo posible de leerlo: el discurso psicoanalítico como aquél que toma las cosas por "su extremo incorrecto", como el reverso del discurso amo que es aquél que apunta a que el mundo funcione). No obstante, yo no estoy en ese borde (entre la huelga y la fiesta); como analista, no puedo tener la huelga más que por un síntoma (en el discurso analítico "huelga" no se puede tener...más que como síntoma... pero ahora va a especificar cuál es el estatuto de esto que se pretende tener...), en el sentido en que quizá este año llegaré a convencerlos de que el síntoma es, para referirse a una de mis tres categorías, es de lo real. Lo molesto — y es en eso que yo hago mis reservas — es que es un síntoma organizado; es eso lo que es malo, al menos desde el punto de vista del analista"

DEL SÍNTOMA ORGANIZADO AL SÍNTOMA FORMALIZADO

Lacan allí no está hablando como ciudadano. No está opinando sobre "la huelga". Está tomando "huelga" en relación al decir de un paciente y problematizando en qué discurso está articulada. Luego: cuando lo que no anda se presenta de un modo organizado ... eso no es analizable. ¿Por qué?. 

Por esto:

Imaginemos que una persona llega a consultar y dice "vengo a verlo porque hace tiempo que cada vez que estoy por salir de casa no puedo hacerlo hasta no asegurarme cuatro veces si cerré la llave de gas...¡Cuatro veces!, ¡ni cinco ni tres: cuatro!". Por ahora eso se articula en un discurso que al mismo tiempo en que manifiesta lo que no anda, sostiene que se tiene la medida de cómo deberían funcionar las cosas (está en el horizonte lo que suele llamarse: discurso amo, ése que se soporta en que "la cosa ande"). A tal punto que cuando el analista le pregunta: "entiendo, ¿pero cuál es tu problema con esto de la llave de gas?", la respuesta es: "¡¿cómo que cuál es mi problema?!!, ¡es obvio cuál es el problema!".

Eso se llama un "síntoma organizado". Que es una manera de nombrar lo que no es un síntoma analítico. Será necesario que diciendo sobre eso o sobre cualquier otra cosa, el decir padezca de un descentramiento (vieja fórmula de Lacan... en vieja no leer "primerísimo Lacan"...), padezca de una opacidad que evidencia que no hace unidad con lo que se dice. Recién allí podremos ubicar "algo par analizar". Lo que suele llamarse "entrada en análisis"...

En el final de este pasaje de apertura Lacan anuncia que con el seminario del año por iniciar intentará hacer ver que este síntoma analítico "es de lo real" (2). Lo cual pone en el horizonte una indagación respecto de cómo abordar ya no al síntoma organizado, sino al síntoma analítico, al síntoma formalizado por el tratamiento del decir en transferencia.

Lic Guillermo Cabado



(1) Los textos de los dos seminarios aquí citados fueron establecidos por Ricardo Rodríguez Ponte

(2) En esta reunión del 16/11/74 Lacan anuncia otros dos ítems que se propone desarrollar en el seminario: hacer más que escribir el discurso analítico y tomar las cosas "por el extremo de la identidad de sí a sí".
Esta última es una referencia que reaparecerá en la reunión del 21/1/75 de este seminario "RSI" y en "La tercera" (texto también de 1975). En el establecimiento de esta última encontré un problema que parece central para esta expresión: hay versiones que lo establecen como "identidad de sí a sí" (http://www.valas.fr/IMG/pdf/jlacan_la_tercera.pdf) y otras que lo establecen como "identidad de sí mismo a sí mismo" (http://www.edipica.com.ar/archivos/jorge/psicoanalisis/lacan6.pdf) ... lo cual no es lo mismo. Para nada lo mismo...