"El personal del aeropuerto de Bristol, al suroeste de Inglaterra, ha lanzado una campaña de búsqueda internacional para encontrar al dueño de un antiguo oso de peluche de principios del siglo pasado, que se extravió en una sala de espera del área de salidas."
(noticia publicada en el diario ABC de España)
Esperaron catorce meses. Recién empezaba el 2012 cuando encontraron al oso, perdido en la sala de aeropuerto. A juzgar por su piel de mohair un fabricante de peluches especula con que su origen podría ser alemán. Pero quién sabe.
Tal vez porque junto a él estaba la foto que se había sacado con ellas en marzo de 1918, supusieron que alguien vinculado con las chicas vendría pronto a buscarlo.
Sin embargo han pasado catorce meses y nada.
Todo lo que se sabe, gracias a la borrosa escritura del dorso de la foto, es que ellas se llaman Dora y Sonia. Y él, Glyn. Pero él, Glyn, insiste en callar igual que las cosas que a veces nos toman de las solapas sin aviso previo.
El aeropuerto de Bristol decidió dejar de esperar y ha comenzado a llamar al mundo a través de las redes sociales.
Entre llamado y llamado se escucha el silencio del oso.
Y en él, el soplo de las cosas que causan el deseo.
(video no disponible en la versión por mail)
Si alguien sabe algo (aunque más no sea hacia dónde miraba Glyn en la foto), por favor avisar aquí:
¿Qué es lo que hace que el va y viene de palabras entre dos pueda considerarse un psicoanálisis?. ¿El "encuadre"?... ¿Que si la paciente dice "tengo frío" el que se propone como analista le entregue o no una manta para abrigarse?. ¿Que le ofrezca pedirle un taxi cuando se está yendo o por el contrario se abstenga de ello?... (todos estos, hechos del primer capítulo con Marina, "la paciente de los lunes"). ¿Que el que oferta una escucha analítica adhiera a planteos lacanianos o freudianos? (así, por caso, la convicción de Freud en "Dinámica de la transferencia" que es sostenida también por el personaje de Diego Peretti ante su antigua maestra psicoanalítica encarnada por Norma Aleandro: "la transferencia erótica es una resistencia al análisis").
Este sábado 26 por la noche, en canal 7, se podrá ver la secuencia de capítulos de esta segunda semana de emisión de la serie. Propongo ver el inicio de la misma (la entrevista con Marina, "la paciente de los lunes") poniéndola a dialogar con estos tres disparadores (los destaques son míos):
- 1 -
Freud en el mismo escrito en el que plantea lo de la transferencia erótica, "Dinámica de la transferencia", al finalizar el artículo dice algo que podría entrar en fricción con todo su planteo previo donde la transferencia quedaba identificada a la repetición de clisés, si revisáramos la dimensión de ese "hacer actuales" (los resaltados son míos):
"no debe olvidarse que precisamente estos elementos nos prestan el inestimable servicio de hacer actualesy manifiestos los impulsos eróticos ocultos y olvidados de los enfermos, pues, en fin de cuentas nadie puede ser vencidoin absentiaoin effigie"
- 2 -
Lacan en su seminario VIII se sirve de una famosa escena para orientarnos respecto de lo que hace que el va y viene de palabras entre dos, en una transferencia erótica, tenga alguna chance de resultar un psicoanálisis: la escena que sucede entre Sócrates y Alcibíades al final de "El banquete" de Platón. Les propongo pensar a Marina (interpretada por Julieta Cardinali), al menos en esta escena, como una Alcibíades moderna; luego preguntarnos qué hubiera sido operar como Sócrates en el lugar de Guillermo Montes (Diego Peretti). Decía Lacan en la reunión del 8/2/61 (los resaltados son míos):
"Que Sócrates haga el elogio de Agatón, es la respuesta a la demanda, no pasada, sino presente, de Alcibíades. Cuando Sócrates hace el elogio de Agatón, da satisfacción a Alcibíades. Le da satisfacción porsu acto actualde declaración pública, de puesta en el plano del Otro universal de lo que ha sucedido entre ellos tras los velos del pudor. La respuesta de Sócrates es ésta ― Tú puedes amar al que voy a alabar porque, alabándolo, sabréhacer pasar,yo, Sócrates, la imagen de ti el que ama (1),(...).
Pero conviene no desconocer que aquí, Sócrates, justamente porque él sabe, sustituye algo a otra cosa. No es la belleza, ni la ascesis, ni la identificación a Dios, lo que desea Alcibíades, sino ese objeto único,ese algo que ha visto en Sócrates, y del que Sócrates lo desvía, porque Sócrates sabe que él no lo tiene.
Pero Alcibíades,él, desea siempre la misma cosa.Lo él que busca en Agatón, no duden ustedes de ello, es ese mismo punto supremo donde el sujeto se abole en el fantasma,sus agálmata.
Sócrates sustituye aquí su señuelo a lo que yo llamaré el señuelo de los dioses. Lo hace con total autenticidad, en la medida en que él sabe lo que es, el amor. Y es justamenteporque lo sabe, que está destinado a engañarse en eso ― a saber, a desconocer la función esencial del objeto al que se apunta constituido por el agalma."
[1] Aclaración de quien estableciera este texto para circulación interna, Ricardo Rodríguez Ponte: "de toi aimant" ― como propusimos en una clase anterior, asídiferenciamos entre "aimant" {el que ama} y "amant" {amante}.
- 3 -
Dos años después, producida la fuerte definición del significante como lo que representa a un sujeto ante otro significante (seminario IX) y precipitada la concepción de objeto a (seminario X), ya estarán dadas las condiciones para hacer la precisión del sujeto supuesto saber en lo que toca a la transferencia (y que nada tendrá que ver con suponer que "el analista sabe"). En ese camino cada vez quedarán más evidenciados los condicionales que hay que ponerle a aquella respuesta de Sócrates para que sirva como material para pensar la respuesta de un analista ante algo como lo que Marina le dirige a Montes (al fin y al cabo Sócrates le decía a Alcibíades "yo no lo tengo... pero hay alguien que sí"). Decía Lacan en la reunión del 9/1/63 algo que también propongo hacer resonar respecto de la posición de Montes (Peretti) (los resaltados son míos):
"... el límite de Freud fue (se lo vuelve a encontrar a través de todas sus observaciones) la no percepción delo que había propiamente que analizaren la relación sincrónica del analizado con el analista,en lo que concierne a esta función del objeto parcial,veremos en ello (...) el resorte mismo de su fracaso, del fracaso de su intervención con Dora, con la mujer del caso de la homosexualidad femenina, ahí veremos sobre todo por qué Freud nos designa en la angustia de castración lo que él llama el límite del análisis, precisamente en la medida en que, él, seguía siendo para su analizado, la sede, el lugar de ese objeto parcial"
En un próximo post trataré de comentar algunas cuestiones sobre estos tres pasajes. Mientras tanto, aquí la primera entrevista con Marina, previa a la que verán este sábado...
Lic Guillermo Cabado
Wednesday, December 01, 2010
El final del seminario VIII de Lacan
y "El nacimiento de Venus" de Botticelli
Cierto hábito del mercado audiovisual
en asociar el brillo de la sonrisa de Julia Roberts con pintores,
nos da excusa para hablar de la transferencia:
del Tintoretto (Julia con Woody Allen en "Todos dicen te quiero")
a Botticelli (la actriz vendiendo café en un comercial italiano)
(la Venus de Botticelli y lo que emerge en estado de forma fascinante)
Después de aquella atractiva historia de Allen sobre secretos eróticos robados de las sesiones de análisis de Julia Roberts (secretos como flores de un día: en su pronta caducidad revelaban que en un análisis no se trata de palabras, sino de palabras dichas en transferencia) (*)...
otra vez la Roberts vinculada a la pintura italiana (en este caso con toda la lata de haber cobrado un millón y medio de euros por 45 segundos sin decir palabra), me trae ecos de los planteos de Lacan sobre la transferencia, en esta ocasión en la última sesión de su seminario "La transferencia en su diparidad subjetiva, su pretendida situación, sus excursiones técnicas"...
(la traducción y establecimiento del texto han sido realizados por Ricardo Rodríguez Ponte para circulación interna de la EFBA)
(...) "El término mismo de investimiento adquiere todo su sentido de la ambigüedad que comporta el besetzt alemán — se trata no solamente de una carga, sino de algo que rodea el blanco central. Si a propósito de esto es preciso que nos enfrentemos a alguna evidencia, tomemos entonces la imagen que podemos decir que es erigida en la culminación de la fascinación del deseo, la que se renueva con la misma forma del tema platónico en el pincel de Botticelli — el nacimiento de Venus, Venus Afrodita, hija de la espuma, Venus saliendo de la onda, cuerpo erigido por encima del oleaje del amor amargo. Venus — o también Lolita(el personaje de Nabokov). ¿Qué nos enseña esta imagen a nosotros, los analistas?"
"Nosotros supimos identificarla en la ecuación simbólica, para emplear el término de Fenichel, Girl = Phallus.[1] Pues el falo, ¿qué nos enseña?, sino que se articula aquí, no de otra manera, sino, hablando con propiedad, de la misma, que el falo, ahí donde lo vemos simbólicamente, es justamente ahí donde no está, ahí donde lo suponemos bajo el velo. Si se ha manifestado en la erección del deseo, es de este lado del espejo, ahí donde está, es ahí donde no está. Si está ahí ante nosotros, en ese cuerpo deslumbrante de Venus, es que justamente, en tanto que no está ahí y que esta forma está investida, en el sentido en que lo hemos dicho recién, por todos los atractivos de todos los Triebregungen(mociones pulsionales) que la rodean por fuera, el falo, él, con su carga, está de este lado del espejo, en el interior del recinto narcisista.
"Si el espejo está ahí, tenemos la relación siguiente: Lo que emerge en estado de forma fascinante se encuentra investido por los oleajes libidinales que vienen de ahí donde ha sido retirado, a saber, de la base, del fundamento, si podemos decir, del fundamento narcisista, de donde se saca todo lo que viene a formar la estructura objetal — como tal, podemos decir, a condición de respetar sus relaciones y sus elementos. Lo que constituye la Triebregung en función en el deseo — el deseo en su función privilegiada, distinguido de la demanda y de la necesidad — tiene su sede en el resto, al cual corresponde en la imagen ese espejismo por donde ella es justamente identificada a la parte que le falta, y cuya presencia invisible da a lo que se llama la belleza su brillo. Esto es lo que quiere decir el ϊμερος {himeros} antiguo que he traído aquí muchas veces, llegando hasta jugar su equívoco con el himera, día. [2]
Aquí está el punto central alrededor del cual se juega lo que tenemos que pensar de la función de a minúscula".
(sesión final del seminario, 28/6/61)
[1] Otto FENICHEL, «La ecuación simbólica niña = falo», ficha de la E.F.B.A.
[2][el immérable día.] — Nota de DTSE: “Durante la sesión del 8 de febrero de 1961 {clase 11 de este Seminario, al final, véase mi nota ad hoc}, Lacan juega con la palabra Kalimera, forjando Kalimeros, «buenos días y bello deseo»”. — La palabra immérable no existe en francés. — JAM/2 corrige: [ήμέρα {hemera}, el día.]
(*) Respecto de "Todos dicen te quiero" de Woody Allen, pueden consultar las escenas a las que refiero en "Lacan con cine" virtual: http://lacanconcine.blogspot.com/