Monday, January 24, 2011



Lo saludable, según el psicoanálisis



Para año nuevo escribí un breve relato, "Traumatología", acerca de una médica que se convirtiera en "carterista" (1).

Tenía un detrás de escena que quisiera ahora compartirles...

(obra de Shazia Sikander, citada en el relato referido)


Por una parte un colega, Fabián Ortiz, que conduce junto a Daniel Cañero el programa radial "Hablamos" en Barcelona (2), cuestionó en el muro de Facebook de su programa el uso que esta publicidad española hiciera de la famosa idea freudiana vinculada con la cura psicoanalítica...



Por otra parte, eso a su vez me recordó este pasaje de la clase de apertura de Lacan de su seminario VIII. A la vez que lo cito me gustará intercalar algunas referencias al cuento "Traumatología" a fin de hacer resonar una lectura posible sobre el planteo con el que Lacan aborda, leyendo a Freud, qué es aquello saludable a lo que un psicoanálisis apunta (como siempre, el subrayado es mío) (3):


"Uno debe preguntarse por qué medios operar ho­nes­ta­men­te con el de­­seo. Es decir ― ¿cómo preservar el deseo en el acto, la re­la­ción del deseo con el ac­­­to? . El deseo encuentra ordinariamente en el ac­to más bien su colapso que su reali­za­ción, y, a lo mejor, el acto no pre­senta al deseo más que su hazaña, su gesta he­roica"

En el relato "Traumatología" podemos ubicar un acto colapsando al deseo: en el punto en el que la paciente deja la medicina para dedicarse a la venta de carteras, sostenida en la certeza de que "esto es mi deseo".

Por cierto ese acto, que incluía la ruptura tanto respecto de lo que esta paciente ficcionalizada ubicaba como el deseo de su padre ("que ella fuera médica") como con el qué dirán de su entorno social ("¡cómo una médica se va a rebajar a vendedora!"), presentaba, a su sentimiento deseante, una auténtica gesta heroica.

"Presentársela a su deseo" implica decir que esa paciente en todo ese tiempo de análisis intentó sin éxito nombrar su deseo (cosa que sí lograba con relación a su malestar) y que finalmente con esa gesta consiguió decirse "¿ves?, he aquí tu deseo". A este cese del deslizamiento metonímico que es propio no del deseo sino de la relación neurótica con el deseo, sumémosle cierta idea deformada de lo que se piensa que es un psicoanálisis (y que a esta paciente la acompañaba en su imposibilidad de detenerse a escuchar ciertas preguntas que el analista le venía haciendo): "romper con los mandatos paternos", "liberarse de la alienación al otro", "no seguir a la manada", etc... En fin, todas versiones de lo que Lacan en el seminario VII criticó como "la pastoral psicoanalítica". Ideas que, por otra parte, los psicoanalistas muchas veces abonamos.
Sigue Lacan:

"¿Cómo pre­ser­var, digo, del deseo con ese acto, lo que se puede llamar una re­la­­ción sim­ple, o saludable?.
No mastiquemos las palabras de lo que quiere decir saludable en el sentido de la experiencia freudiana. Eso quiere decir des­em­ba­ra­za­do, tan desembarazado co­­mo sea posible, de esa infección que es pa­ra nosotros ― pero no solamente para no­­so­­­tros, para todos desde siem­pre, desde que se abren a la reflexión ética ― el fon­do bu­­llente de todo establecimiento social como tal".

Precisamente: mantener al deseo desembarazado del fondo bullente de todo establecimiento social como tal no quiere decir "llevarle la contra a lo que se cocina en la espesa olla de la sociedad y sus mandatos". Porque llevarle la contra no sería más que la otra cara de la misma moneda: "ah, ¿vos querés que sea médica?... muy bien, entonces seré lo opuesto".

Allí, "vendedora de carteras" no es mejor ni peor que "médica". Ninguna tabla comparativa en términos del "para todos" tiene lugar en esto. Allí, "vendedora de carteras" resultaba ser, por vías de oponerse, un modo de seguir sujetada a la significación que para ella tenía "medicina". Significación que no tenía fuerza por vaya a saber qué responsabilidad del padre de carne y hueso, sino por el uso inconciente que de "medicina" hacía la propia paciente.

El relato "Traumatología" concluye en el punto en que ante la pregunta del analista, "¿a cuál medicina?", ella responde interrogándose: "¿habrá otra?". El despliegue de la paciente en sesiones posteriores, de esa pregunta con la que se cortara aquella sesión, la llevaría más tarde a escucharse decir y descubrir que ella hasta ahora no había practicado "medicina" sino "medicina paterna". Así, aquel impulso de robar, que en su sesión de análisis a ella le salió llamar con "carterista" y que tanto la sorprendió por sus resonancias con "carteras", se volvió un enigma, un tajo, un puro corte en todo lo redondito que ya tenía entendido de su gesta heroica...

Ese tajo, ese corte significante en el que se convirtió "carterista", le permitió desplegar una serie de cuestiones en las que no se había podido detener a escucharse: no se trataba ni de lo que todos entendemos por "ser médica" o "ser vendedora de carteras". 

Se trataba de cierta inminencia de una revelación, que no termina de producirse y a su vez le concierne, sobre lo que en ella en esa trama se agitaba.
Eso, y no a la concreción de un anhelo, es a lo que Lacan se refiere cuando al inicio del pasaje citado habla de realización de deseo: ese "no sé qué" tan propio de esta paciente se pudo circunscribir finalmente.
Luego, un día, se sorprendió teniendo otro sentimiento al practicar otra vez la medicina. Ahora "la profesión", inadvertidamente, había dejado de ser el campo de batalla donde peleaba con su papá, convidado de piedra en las dificultades de ella con su propio deseo.

Lic. Guillermo Cabado



(1) Para leer el relato "Traumatología": http://cabado.blogspot.com.ar/2011/12/ahora-que-regresa-el-vinilo.html

(2) Para escuchar "Hablamos" por la WEB, todos los jueves a las 22hs de Barcelona en: http://www.radiokanalbarcelona.com/

(3) El pasaje citado del seminario VIII de Lacan corresponde al texto establecido por Ricardo Rodríguez Ponte para circulación interna de la EFBA



Wednesday, January 19, 2011





Después del I Encuentro sobre Infancias en contextos difíciles
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Formato virtual
y formato presencial


Cuatro encuentros
para extraer,
de algunos pasajes de Lacan,

herramientas claves a la hora de atender niños.
TALLER DE
PSICOANÁLISIS CON NIÑOS
Coordina: Lic Guillermo Cabado



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¿Qué es un niño?

¿Qué es un niño en análisis?
¿Qué es curar con el psicoanálisis?
¿Cómo diferenciar un pedido de una demanda?¿Cómo saber si demanda el niño o el adulto que lo trae?

¿Por qué no se analizan hechos... sino el hecho de decir?


Informes y programa del recorrido
(modalidad presencial
y modalidad
para residentes fuera de Buenos Aires):

cpn_centro@yahoo.com.ar



Mientras tanto, te proponemos jugar con estas dos preguntas:

¿Cómo diferenciar un pedido de una demanda?

¿Cómo saber si la demanda es del niño o del adulto que lo trae?

y esta escena extraída de "En tratamiento" (la serie que se difunde por HBO):


Paul recibe en consulta a Oliver y sus padres. Luego de un rato de entrevista le pide al niño que espere unos minutos afuera. Se concentra entonces en los padres. Ellos han ido porque se están separando y temen que Oliver sufra. Pero en la escucha de Paul, el pedido no se diferencia de la demanda. Entonces...


video

Thursday, January 13, 2011

a




(Oren Lavie, "Her morning elegance")

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Tuesday, January 11, 2011


Dos pequeñas incisiones para ver la película
"El encanto del erizo"
con un poquito de resonancia psicoanalítica

("poquito"... apenas un juego, no es cuestión de abusar)





Primera incisión:
"Sie streben dagegen"
(o la suerte de un verbo alemán)



(Renée, la portera interpretado por la gran Josiane Balasko, del brazo de su caballero) 



Lacan está hablando en la apertura de su seminario sobre la transferencia del origen del psicoanálisis: el amor. Juguetea para ello con el origen que no está en juego en la cuestión: el que se puede ubicar en la historia y en las biografías. En eso está cuando alude a aquel encuentro de Breuer y Freud con la Ana O de "Estudios sobre la histeria":


"El pequeño Eros, cuya malicia, en lo más súbito de su sorpresa, ha golpeado al pri­me­­­ro (a Breuer), y lo obligó a la fuga, encuentra su amo en el se­gundo, Freud. ¿Y por qué?. Yo podría decir ― déjenme divertirme un momento ― que es por­que, para Freud, es­­­­taba cortada la retirada. Este elemento pertenece al mismo contexto que el que co­no­­ce­mos desde que tenemos su co­rres­­pondencia con su novia, el de esos amo­res in­transigentes de los que era sectario. Él encuentra mujeres ideales, que le res­ponden se­­­­gún el modo físico del erizo, Sie streben dagegen,[1] como lo escribe en el sue­ño de la inyección de Irma (...)"



[1] “Ella se resiste a eso”: remite al relato del sueño de la inyección de Irma, cuan­do Freud lleva a Ir­­ma hasta la ventana para revisar el interior de su garganta, y en­ton­ces dice: “Se muestra un poco re­­nuen­te, como las mujeres que llevan dentadura postiza” ―  cf. Sigmund FREUD,  La in­ter­pre­ta­ción de los sueños, en Obras Com­pletas, Volumen 4, Amorrortu editores, Buenos Aires, 1979, p. 128. ― 

No­ta de EFBA: “En sus orígenes, el verbo sträuben significa: erizar (plumas, pelos) como lo ha­cen los animales que son atacados [...]. En el siglo XIV, el verbo sträuben se con­vierte en re­fle­xivo: sich sträuben: erizarse, adquiriendo el sentido figurado: re­sis­tirse, oponerse a algo”.

(clase del 16 de noviembre del 60', texto establecido por Ricardo Rodríguez Ponte para circulación interna de la EFBA)




Segunda incisión:
La pulsión de muerte no es quererse matar
(el plan de suicidio de una niña de 11 años)



(el personaje de Paloma, interpretada por Garance Le Guillermic: el discurso de una pequeña Antígona con su voluntad de Otra-cosa, enfrentada a la pecera del Creonte de turno)



Lacan está hablando en su seminario sobre la ética en psicoanálisis de cómo entender el más allá del principio del placer freudiano, sacándolo de lo descriptivo de "conductas destructivas":

"La pulsión como tal, y en la medida en que ella es entonces pulsión de destrucción, debe estar más allá del retorno a lo inanimado. ¿Qué puede realmente ser entonces? - salvo una voluntad de destrucción directa, si puedo expresarme así para ilustrar aquéllo de lo que se trata.

No coloquen para nada el acento en el término de voluntad. Cualquiera sea el eco de interés que pudo despertar en Freud la lectura de Schopenhauer, no se trata de nada que sea del orden de una Wille fundamental y es sólo para hacer sentir la diferencia de registro con la tendencia al equilibrio que la estoy llamando así por el momento. Voluntad de destrucción. Voluntad de comenzar de cero. Voluntad de Otra-cosa, en la medida en que todo puede ser puesto en causa/cuestión (cause, en francés) a partir de la función del significante.

Si todo lo que es inmanente o implícito en la cadena de los acontecimientos naturales puede ser considerado como sometido a una pulsión llamada de muerte, esto es así sólo en la medida en que hay cadena significante. Es exigible, en efecto, en ese punto del pensamiento de Freud, que aquéllo de lo que se trata sea articulado como pulsión de destrucción en la medida en que pone en duda todo lo que existe. Pero ella es igualmente voluntad de creación a partir de nada, voluntad de recomienzo"

(clase del 4 de mayo de 1960, texto establecido por Jacques Alain Miller; el subrayado y la mención al "cause" son intromisiones que me he permitido aquí)


Nota final de espectador sorprendido por una suerte de ¿golpe bajo?: el suicidio infantil anunciado fue la carnada para no ver venir el vehículo de la tintorera. Uf...



Guillermo Cabado

Wednesday, December 01, 2010



El final del seminario VIII de Lacan
y "El nacimiento de Venus" de Botticelli

Cierto hábito del mercado audiovisual
en asociar el brillo de la sonrisa de Julia Roberts con pintores,
nos da excusa para hablar de la transferencia:
del Tintoretto (Julia con Woody Allen en "Todos dicen te quiero")
a Botticelli (la actriz vendiendo café en un comercial italiano)



(la Venus de Botticelli y lo que emerge en estado de forma fascinante)

Después de aquella atractiva historia de Allen sobre secretos eróticos robados de las sesiones de análisis de Julia Roberts (secretos como flores de un día: en su pronta caducidad revelaban que en un análisis no se trata de palabras, sino de palabras dichas en transferencia) (*) ...
otra vez la Roberts vinculada a la pintura italiana (en este caso con toda la lata de haber cobrado un millón y medio de euros por 45 segundos sin decir palabra), me trae ecos de los planteos de Lacan sobre la transferencia, en esta ocasión en la última sesión de su seminario "La transferencia en su diparidad subjetiva, su pretendida situación, sus excursiones técnicas"...

(la traducción y establecimiento del texto han sido realizados por Ricardo Rodríguez Ponte para circulación interna de la EFBA)


(...) "El término mismo de investimiento adquiere todo su sentido de la ambigüedad que comporta el besetzt alemán — se trata no so­la­mente de una carga, sino de algo que rodea el blanco central. Si a pro­pósito de esto es preciso que nos enfrentemos a alguna evidencia, tomemos entonces la imagen que podemos decir que es erigida en la culminación de la fascinación del deseo, la que se renueva con la mis­ma forma del tema platónico en el pincel de Botticelli — el na­ci­mien­to de Venus, Venus Afrodita, hija de la espuma, Venus saliendo de la onda, cuerpo erigido por encima del oleaje del amor amargo. Venus — o también Lolita (el personaje de Nabokov). ¿Qué nos enseña esta imagen a nosotros, los analistas?"








"Nosotros supimos identificarla en la ecuación simbólica, para emplear el término de Fenichel, Girl = Phallus.[1] Pues el falo, ¿qué nos enseña?, sino que se articula aquí, no de otra manera, sino, ha­blan­do con propiedad, de la misma, que el falo, ahí donde lo vemos sim­bó­licamente, es justamente ahí donde no está, ahí donde lo suponemos bajo el velo. Si se ha manifestado en la erección del deseo, es de este lado del espejo, ahí donde está, es ahí donde no está. Si está ahí ante nosotros, en ese cuerpo deslumbrante de Venus, es que jus­ta­men­te, en tanto que no está ahí y que esta forma está investida, en el sen­ti­do en que lo hemos dicho recién, por todos los atractivos de todos los Triebregungen (mociones pulsionales) que la rodean por fuera, el falo, él, con su carga, está de este lado del espejo, en el interior del recinto narcisista.




"Si el espejo está ahí, tenemos la relación siguiente: Lo que emerge en estado de forma fascinante se encuentra investido por los oleajes libidinales que vienen de ahí donde ha sido retirado, a saber, de la base, del fundamento, si podemos decir, del fun­da­men­to narcisista, de donde se saca todo lo que viene a formar la es­truc­tura objetal — como tal, podemos decir, a condición de respetar sus relaciones y sus elementos. Lo que constituye la Triebregung en fun­ción en el deseo — el deseo en su función privilegiada, distinguido de la demanda y de la necesidad — tiene su sede en el resto, al cual co­rresponde en la imagen ese espejismo por donde ella es justamente identificada a la parte que le falta, y cuya presencia invisible da a lo que se llama la belleza su brillo. Esto es lo que quiere decir el ϊμερος {himeros} antiguo que he traído aquí muchas veces, llegando hasta ju­gar su equívoco con el himera, día. [2]
Aquí está el punto central alrededor del cual se juega lo que te­nemos que pensar de la función de a minúscula".
(sesión final del seminario, 28/6/61)




[1] Otto FENICHEL, «La ecuación simbólica niña = falo», ficha de la E.F.B.A.
[2] [el immérable día.] — Nota de DTSE: “Durante la sesión del 8 de febrero de 1961 {clase 11 de este Seminario, al final, véase mi nota ad hoc}, Lacan juega con la palabra Kalimera, forjando Kalimeros, «buenos días y bello deseo»”. — La palabra immérable no existe en francés. — JAM/2 corrige: [ήμέρα {hemera}, el día.]

(*) Respecto de "Todos dicen te quiero" de Woody Allen, pueden consultar las escenas a las que refiero en "Lacan con cine" virtual: http://lacanconcine.blogspot.com/


Thursday, September 30, 2010

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"Lo irreductible de lo incógnito" (1)



"Es una forma de la existencia que cuestiona la homeostasis,
el establishment moral, social, religioso.
En el fading extremo del sujeto
y en el goce desbordante de la anonadación,
se desprende de la parada fálica y es disonante del lazo social".

(extraído del artículo sobre masoquismo de Isidoro Vegh) (2)




A partir del artículo de referencia sobre el masoquismo, leído hoy a través del grupo de Facebook "Frases de Lacan", me gustaría eslabonar algunos pasajes de la clase 8 del seminario X, "La angustia", donde Lacan plantea cómo entiende el masoquismo.

El motivo: creo que en dicho artículo (en verdad extracto del libro "El abanico de los goces" de Isidoro Vegh) aparece una idealización de la posición masoquista que resulta la otra cara de la misma moneda que suele entender el masoquismo en términos patológicos. El desarrollo de Lacan apunta a salir de esa falsa disyunción lógica.

Los pasajes del texto (versión del seminario establecida por Ricardo Rodríguez Ponte (3)) están subrayados y comentados por mí, explicitando una posición de lectura ante el mismo


Todos los fragmentos corresponden a la clase del 16/1/63 del seminario X (o clase 8 del seminario "La angustia")



1- Lo intolerable es descubrirse
a donde me postulo Je


Parto de este pasaje de la clase porque aquí Lacan tiene una precisión clínica que vale para las diferentes posiciones (neurosis, perversión, psicosis). Precisamente, ellas son modos diversos de posicionarse ante la misma cuestión estructural: lo intolerable es descubrirse a donde me postulo Je. El masoquismo es uno de los modos de posicionarse ante ello, ni mejor ni peor. Aquí el primer pasaje escogido:


* "Pero ya quiero hacerles entender bien de qué se trata, a dónde va a conducirnos nuestra investigación, esto es, que es en el lugar mismo donde vuestros hábitos mentales les indican buscar al sujeto,

("Hábitos mentales" => la inercia de nuestro entendimiento, a contrapelo del cual es necesario ir cuando pensamos el psicoanálisis)

ese algo que pese a ustedes se perfila como tal, como sujeto, en el lugar donde por ejemplo Freud indica la fuente de la tendencia,

(ese dichoso sujeto, lo que en la jerga psi se suele llamar "lo subjetivo",
y que no es precisamente a lo que Lacan refiere cuando plantea su idea de "sujeto",

suele vérselo perfilar,
suele imaginárselo presente en un lugar: el de la fuente pulsional;
un lugar en el cuerpo;
un cuerpo, claro, que no es pensable en términos de anatomía)


en
fin, allí donde está lo que, en el discurso, ustedes articulan como siendo ustedes, ahí donde ustedes dicen yo {je},

(lo que está allí,
y que habitualmente en el discurso nos lleva a decir "he allí yo",
es una vivencia: la de sentir en el cuerpo algo que nos concierne, algo que pareciera ser lo más singular nuestro y que nos permitiría localizarnos)


es ahí, hablando con propiedad, que en el nivel de lo inconsciente se sitúa a.
En ese nivel, ustedes son a, el objeto, y cualquiera sabe que eso es lo que es intolerable, y no sólamente para el discurso mismo, que después de todo lo traiciona."

(esto es: que es allí, en el exacto punto donde pretendo decir "Yo",
que lo que se ubica es una dimensión radicalmente heterogénea
a lo simbólico y sus efectos de significado:
el objeto a, un real;
y esto es lo intolerable)


"Voy a ilustrarlo inmediatamente por medio de una observación destinada a introducir algún desplazamiento, alguna sacudida incluso, en lo que concierne a los carriles donde ustedes están habituados a dejar las funciones llamadas del sadismo y del masoquismo, como si ahí no se tratara más que del registro de una suerte de agresión inmanente y de su reversibilidad".





2- "Reconocerse como objeto de su deseo, es siempre masoquista"

*Luego de haber caracterizado al sádico como aquél que no sabe que "lo que busca es hacerse aparecer él mismo como puro objeto, fetiche negro", en un recorrido que no demoniza al sádico, sino que lo localiza como un modo de posicionamiento ante la barradura del Otro, se ocupa de la posición masoquista:

"Muy diferente es, ustedes lo saben, la posición del masoquista, para quien esa encarnación de él mismo como objeto es el fin declarado, que se haga perro bajo la mesa o mercancía, item del que se trata en un contrato cediéndolo, vendiéndolo entre otros objetos a colocar en el mercado; en resumen, su identificación a ese otro objeto que he llamado el objeto común, el objeto de intercambio,

(tener en cuenta que "el objeto de intercambio", captable en el campo del Otro, es lo opuesto al "objeto a")

es la ruta, es la vía donde él busca justamente lo que es imposible, que es captarse por lo que es, en tanto que como todos es un a.

Para saber en qué le interesa tanto ese reconocimiento que de todos modos sigue siendo imposible, es precisamente sobre eso que muchas condiciones particulares en su análisis podrán revelar." (...)

(tras cartón Lacan pareciera decirnos: "esperen, no se apuren a concluir, escuchen...")

"Entiendan bien que yo no he dicho, sin más, que el masoquista alcance su identificación de objeto. Como para el sádico, esa identificación no aparece más que sobre una escena."

(aquí cabe acotar que uno de los hilos que Lacan ha venido urdiendo desde que iniciara el seminario es ubicar "la escena" como el espacio donde el Otro puede producir un significado y el sujeto reconocerse; la escena donde el objeto puede ser objeto de intercambio;
la escena es un campo que permite la homeostasis, velando la dimensión del Otro barrado)



"Pero incluso sobre esa escena, el sádico no se ve, él no ve más que el resto. Hay también algo que el masoquista no ve, quizá veremos en seguida qué, pero esto me permite introducir inmediatamente algunas fórmulas, la primera de las cuales es ésta: que reconocerse como objeto de su deseo, en el sentido en que hoy lo articulo, es siempre masoquista."

(entonces, claramente dicho por Lacan:
la posición masoquista implica reconocerse como objeto de su deseo,
y tal reconocimiento, ya lo ha dicho hace un momento, "de todos modos sigue siendo imposible")



Continuará

Guillermo Cabado



(1) Frase utilizada por Lacan durante esta clase 8 del seminario X del que nos estamos ocupando

(3) Quien desee tener el archivo con la versión completa de la clase 8 con el texto establecido por Ricardo Rodríguez Ponte, puede solicitármela escribiendo a cpn_centro@yahoo.com.ar escribirme






Friday, August 13, 2010

LA APERTURA DE

"ÉXTIMO
(arte y psicoanálisis juegan en un patio vecino)"


Sábado 8 de mayo
"Objeto a", galería de arte






Sunday, July 25, 2010

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(anoche se abordó en el Senado argentino la temática del matrimonio entre personas del mismo sexo y la temática de la adopción de niños por parte de esas parejas)



EL PROBLEMA NO ES

(5 estaciones rápidas, tras el debate en Senadores)

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"El problema vital es el alma,
el problema es de resurrección,
el problema, señor,
será, siempre, sembrar amor"
(Silvio Rodríguez)

Es el 2010 y practico el psicoanálisis desde hace 20 años. Son más las cosas que ignoro sobre los vericuetos del deseo que las pocas que puedo balbucear. Estas líneas son un entramado de disparadores (cada planteo requeriría de precisiones y desarrollos que exceden mi objetivo aquí). La trama, inconclusa y en 5 estaciones, aguarda del lector que guste hacer su propia apuesta.


(de la fotógrafa Loretta Lux)


1- Papá y mamá

Hay papás y mamás de la biología. Los cientos de casos de chicos en hogares de menores, judicializados, etc., son un ejemplo, sólo uno, de que el problema de un papá y una mamá para "un niño feliz", no se resuelve en el piso biológico.


2- F(x)... "¡Vos no sos mi padre pa' pegarme!"

F(x), ¡cuántos recuerdos de infancia!, es el modo en que en matemáticas se escribe "función".
Ya fuera de la biología (aunque ella recibe sus efectos) hay funciones que se constituyen en la cultura: la función paterna y la función materna.

Dejemos para otra ocasión el asunto de si acaso su ejercicio podría enseñarse (ay con la pedagogía en estos asuntos...). Concentrémonos en que ambas son un modo de funcionar en la relación con otro. Y que ambas interactúan, como en una suerte de pinzas.

La función materna (insisto: esto no es más que un disparador, con su inevitable trazo grueso) es ese modo de funcionamiento con el otro en el que se le dice lo siguiente: "vos, sos LO MÁS".
Rápidamente aclaro: en general la frase está presente pero "invisible", latiendo en diversas acciones, físicas o verbales, dirigidas al otro.

La función paterna es ese modo de funcionamiento con el otro en el que se le dice "vos me importás muchísimo, pero SOS UNO MÁS; vamos: ¡a volar al mundo y a sus reglas-para- todos!". También lo mismo: frase muda que vertebra diversas acciones dirigidas al otro.

Esas funciones se repiten una y otra vez, inalterables. Lo que varía es la frecuencia, las circunstancias y tantas otras cosas entre las que fundamentalmente está la variable del agente. O sea: quién ejerce la función materna y la paterna.

Función materna y función paterna no se reparten necesariamente entre papá biológico y mamá biológica.
Pero tampoco necesariamente entre hombre y mujer.
Ni siquiera se reparten entre "vos que te ocupás de una función y yo que me ocupo de la otra".

La "x", el agente que la ejecuta cada vez, puede variar. Más aún: muchas veces es la misma persona la que pasa de la una a la otra en instantes. Lo que está claro es que esas funciones no se ejercen sin deseo. No hay modo de ejcutarlas por un asunto meramente de voluntad.


3- Hay amores que matan

"Sos LO MÁS" bien puede ser "sos LO MÁS bello que me pasó en la vida", como también "sos LO MÁS pelotudo que hay". No idealicemos la función. No podría detenerme ahora en otro cliché, pero vale nombrarlo: "ay, pobre chico, las huellas que le quedarán si le toca en suerte el "sos lo más pelotudo que hay"". No es tan lineal la cosa.

Lo que sí necesitamos precisar es que "ser deseado" no es positivo ni negativo per sé, sólo significa que no le soy indiferente al otro (aún en el caso de la función paterna y su "sos uno más"). Habrá quien suspire al leer esto y piense "¡cómo hubiera querido que Fulano me hubiera deseado". Y también quien esté pensando "¡cómo hubiera querido pasar desapercibido a los ojos de Mengano!".

El deseo y el amor en sí mismos no nos dicen nada sobre los efectos que pueden producir en una relación (otra vez: no idealicemos estos términos per sé). Lo que sí nos dicen es que sin ellos no hay "función en actividad".


4- Amar es dar lo que no se tiene

¿Cómo podría darse algo que no se tiene?. "Dar lo que no se tiene" dije, y no: "dar hasta lo que no tengo". Esta última frase es la que dice alguien que siente que gobierna lo que da, que puede decidir sobre eso. Decía Lacan en su seminario VIII, provocativo y sobre el fondo de un mito extraído de "El banquete": "dar lo que se tiene es la fiesta, no el amor"

El amor no se decide. Más: no se gobierna. Los "resortes" que hacen que amemos y dejemos de amar no son gobernables. Claro que hay modos que ayudan a robustecerlo o a secarlo, pero su origen, la chispa que lo enciende, no es más que un "no sé qué " que nos toca (y que luego de que nos ha tocado, explicamos como podemos). Ese "no sé qué" no es sin sentirnos amados por el otro. Pero como ese amor del otro tampoco es gobernable por él, sucede o no sucede, todo lo que podemos decir es de dónde no se puede esperar amor: de donde el milagro no sucede. Y eso sólo se sabe vez por vez e in situ. Quien haya amado y sufrido por amor, sabe de qué hablo.


5- El país de las últimas cosas

El deseo por un hombre o por una mujer tampoco se digita ni se promueve. El padre puede pararse ante el niño a "modelar" y toser-bien-bien-como-macho y el niño hacer de eso un "cómo me gustaría acceder a una mujer a la que toserle así". O bien: "cómo me gustaría tener un hombre que me tosa así a la hora del deseo". O bien: "oia... papá se está haciendo el payaso", para volver a sus asuntos de niño que mucho tiempo no le dejan para ocuparse de esos estofados en los que a veces nos agitamos los papás y las mamás, biológicos o no.

El esquema "le-pongo-un-hombre-adelante-y-el-niño-pasa-a-desear-como-ese-hombre" es tan pregnante como simplista. En el fondo, permítanme una vez más el trazo grueso, se sostiene sobre la misma idea de "le-pongo-un-pato-adelante-y-sale-haciendo-cuac". Otra vez: el deseo tiene resortes de los que sólo se puede decir algo una vez que ya está instalado, sucediendo. No hay manual que lo anticipe.

En el planteo de la procreación, que tanto se ha escuchado blandir en estos días respecto de la continuación de la especie y la función del matrimonio, hay un fantasma sucediendo: "si facilitamos la adopción de niños por parejas del mismo sexo esos hijos saldrán con deseo por personas de su propio sexo... luego: el final de la especie". La idea se sostiene en esta otra: "si mis padres desearon así, yo desearé así"... Pero, ¿han oído alguna vez de hijos que desean "llevándole la contra" a los padres?.

Queda claro que en la pregunta digo "de hijos que" y no "todos los hijos hacen lo mismo". Tampoco digo allí que el deseo se confunda con un copiar a los padres (ya fuere en su versión "continuista" u "opositora"). El asunto del deseo es mucho más sutil y complejo, Pero creo que alcanza con la pregunta que contrapuse para saber que a la hora del deseo los vientos soplan en direcciones impredecibles. Y de eso viven todas las historias de amor y de desamor.


Tres sugerencias y un hermano.


Las sugerencias de tres películas:

- "Con las mejores intenciones" de Bille Auguste (verán allí como el camino del infierno está tachonado de buenas intenciones)

- "¿Qué hora es?" de Ettore Scola (verán allí como no hay relación entre lo que un padre da y lo que hijo toma, si gustan paren la oreja al "Islandia" que aparece en la escena del bar de pescadores)

- "Luces de la ciudad" de Chaplin (en particular por su magnífico final, que me parece está hecho de la materia misma del amor: hay un instante donde cada espectador tocado por el punto final significará las cosas de un modo o acaso muy de otro; confío en que al verla les resonará algo de aquello de que "amar es dar lo que no se tiene")


El punto conclusivo es con un hermano no biológico:





Lic Guillermo Cabado


Saturday, July 24, 2010

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PEQUEÑO JUEGO PLÁSTICO PARA VER
"AMELIE" de Jean Pierre Jeunet


"Y las causas lo fueron cercando
cotidianas, invisibles.
Y el azar se le iba enredando
poderoso, invencible"
("Causas y azares", Silvio Rodríguez)

.

"Amelie" (título original: "El fabuloso destino de Amelie Poulain") del director Jean-Pierre Jeunet ...

Propongo este pequeño rejunte de 6 retazos.
Consideralo una invitación a una búsqueda del tesoro, impresionista


* 1 *


(de Pierre-Auguste Renoir, "Déjeuner des canotiers" o "El almuerzo de los remeros", traducido en el subtitulado de la película "Amelie" como "Almuerzo en el bote")



*2*

Renoir padeció de reumatismo, lo cual afectó sus huesos.

En su tiempo de formación se dedicaba a ir al museo del Louvre a reproducir las obras de los grandes maestros. Esa pasión por la cita se mantendrá a lo largo de toda su obra.

Pierre-Auguste Renoir fue el padre del cineasta francés Jean Renoir

El cuadro en cuestión fue pintado con técnica impresionista




* 3 *

Amelie va a visitar a su vecino, un viejo pintor...







* 4 *

Voz en off: Para consolar a Amelie su madre le da una instamatic usada
(fragmento de los comienzos de la película)


"En el impresionismo la composición es un retazo de una realidad cambiante (...) Por eso el tema preferido es el paisaje con elementos carentes de forma y en constante cambio: nubes, agua, niebla, lluvia (...) fijando a través de ellos impresiones instantáneas de la naturaleza, el clima, la hora del día. La pintura impresionista es de ejecución muy rápida, porque trata de aprehender el momento exacto y nunca repetido en el tiempo y en la luz"

(extraído de "Historia de la pintura", autores varios, de Plaza y Janés, 1974)


(chocan los autos mientras la niña Amelie fotografía)

Vecino: Pequeña, ¡mira lo que hiciste"

Voz en off: el vecino le hace creer que su cámara crea accidentes

En la toma siguiente Amelie ha quedado petrificada,
a partir de allí en la película no tendremos más noticias de
la Amelie dada al instante inacabado.

(sí reaparecerá en la peli una instamatic
pero sonora.
Las manos que la poseen
abordarán el instante desde otra posición:
para cristalizarlo
y comprender la ley de las mujeres)



* 5 *

.
Amelie... ¿un "caso" de conversión pictórica?:


Pintor: Creo que llegó el momento de que esa muchacha tome algún riesgo

Amelie (ya bastante crecida): Es posible que lo haga. Está tramando una estratagema


(escena del pintor y Amelie hablando sobre ese personaje de mirada inaprehensible del cuadro de Renoir)

"La pintura impresionista no se prepara con bocetos ni estudios de cálculo. El fin impresionista es comunicar una sensación personal sin hacer del cuadro una escena estática. Quizás el mayor encanto del impresionismo es lo impreciso, lo inacabado, perpetuando para la eternidad lo que sucede en el momento o lo que el recuerdo revive con melancolía"

(extraído de "Historia de la pintura", autores varios, de Plaza y Janés, 1974)

(Amelie, en su tarea favorita desde que se ha vuelto adulta: hacer que se reúna lo que aún no se ha juntado)



* 6 *

(anteojos para ver la película en un televisor que no sea blanco y negro)
"Las características del impresionismo tienen por base la luz, fuente de todas las emociones. Los destellos de la luz hacen que los contornos aparezcan imprecisos. Nada limita la figura ni el cuadro. Usa poco la perspectiva. (...) Mucho color pero no ruidoso. Se destierra el negro y los colores opacos oscuros. El modelado de las figuras se logra no degradando los tonos sino yuxtaponiendo complementarios"

(extraído de "Historia de la pintura", autores varios, de Plaza y Janés, 1974)
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Acerca de los colores complementarios
(es decir los pares opuestos, por ej: verde y rojo)
(nótese que el negro, que el impresionismo destierra, también está en el centro, como la mirada de la que habla el pintor en la escena de "Amelie")

(fuente de este gráfico: http://www.xtec.es/~aromero8/acuarelas/complementarios.htm)



* 7 *


La película completa se puede ver en:

CLIC AQUÍ


Bon appetite


Lic. Guillermo Cabado


Monday, May 03, 2010

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TOPOLOGÍA, ARTE

OBJETOS
TE COGEN

DE LAS SOLAPAS



Tengo para mí que lo que más le atraía a Lacan del arte eran aquellas obras que portan un HACIENDO-SIEMPRE-EN-PRESENTE. Esa suerte de objetos vivos que tienen la capacidad de tomar al espectador de las solapas. Y hacerle.




Obras que subvierten el clásico
"Espectador (sujeto activo) - Obra (objeto pasivo)"
.


Me parece que no es un dato menor que Lacan, si bien hiciera muchas referencias al arte a lo largo de su faena, se tomara otros tiempos ante ciertas obras, se detuviera en ellas a hilvanar su reflexión, a balbucear sus búsquedas. Obras de las que acaso sólo podía decir algo, no desde no sé qué erudición, sino desde la experiencia de haber sido tomado por ellas. Una experiencia que no es sin cuerpo.

"Los embajadores", el cuadro de Holbein; "La carta robada", el cuento de Poe, "Éxtasis de Santa Teresa", la escultura de Bernini; "Ulises" de Joyce, "Las meninas" de Velázquez... En ellas ese HACIENDO-SIEMPRE-EN-PRESENTE, no cristalizado en ningún contenido, en ningún significado. Cual células dormidas (¿dormidas?) que reaccionan al mínimo contacto de la gota de un espectador dispuesto. No es casual que Lacan haya decidido abrir sus famosos "Escritos" con lo que le causara "La carta robada" de Poe.

La hipótesis que nos ha decidido en Objeto a a proponer la experiencia de "Éxtimo", es que esa misma condición se aloja en los objetos topológicos de los que se valió Lacan para intentar hacer resonar la experiencia del análisis.




(botella de Klein)


Cierto arte, cierta topología, lejos de una función de representar verdades, son potencias vivas a la espera de alguien que se deje tomar. Y resonar.

Lejos de las racionalizaciones, lo que está en juego es un Otro pensar, un hacer de tripas.

Mordido por estas intuiciones, "Éxtimo" zarpa de su puerto este próximo sábado 8 de mayo a las 18hs (*). Ojalá las causas y los azares nos dicten nuestra deriva.


Guillermo Cabado





(*) Entrada libre y gratuita.
Cupos limitados
Requiere de inscripción previa
Contacto: Info@objeto-a.com.ar




Nota: La topología aborda el espacio desde un punto de vista que no es cuantitativo o métrico, sino cualitativo, es decir que estudia la relación entre diferentes lugares, relaciones de vecindad, de continuidad, o, por el contrario, de frontera, de separación y de borde.