Thursday, April 03, 2014


Un artículo que escribiera para el blog anterior en el 2007 y que quisiera reflotar en estos días


ANANKE ASSEFF,
ESO QUE EN EL GESTO SE AGITA

(algunas reflexiones sobre su muestra artística "Crímenes banales")

"¿Qué es un gesto?. Un gesto de amenaza, por ejemplo.
No es un golpe que se interrumpe.
Realmente es algo que se hace para detenerse y quedar en suspenso.
Quizás después lo lleve a cabo hasta el final,
sin embargo, en tanto que gesto de amenaza,
se inscribe para atrás"

(respuesta de Lacan a Michel Tort
al final de su clase del 11/3/64
en el marco de su seminario XI,
traducción de Oscar Masotta)

Psicoanálisis y arte comparten una baldosa en sus sendos caminos. En su cuadratura se extiende la superficie exacta de esta pregunta: ¿cómo hacer para que algo suceda más allá del campo de la representación?.

Y que algo suceda conlleva que no se trata en ellos de representación. Ni representación del amor, ni de la muerte, ni…

Que suceda.

En un campo que no es el de la mera "realidad".

Ningún cuerpo muere en ese campo. Pero lo que sucede es a condición de que la muerte no sea reducida a figurita o esfinge.

Ningún coito acontece en ese campo. Pero lo que sucede es a condición de que esa relación entre dos esté mordida hasta el tuétano por la intimidad más rotunda.

Y cuando en ese campo no sucede (el amor, la muerte, lo que fuere...) es simplemente porque en ese instante no hay allí ni arte ni psicoanálisis. Lo cual nos reduce a todos sus oficiantes a simples practicantes de. Ningún ser de analista ni artista guarda relación con que suceda el psiconálisis, con que suceda el arte.

Se trata de un cada vez. Cada vez sucede o no sucede.

Me sucedió ingresar a la sala “J” del Centro Cultural Recoleta, ver una foto del tamaño de mi propio cuerpo de un señor con un arma en la mano, ver el título de la muestra: “Crímenes banales”, y estar a punto de pasar de largo, sin interés (no es la fotografía el soporte que más me convoca en las artes visuales). Sin embargo, no sé qué...: ingresé a la primera sala y me encontré rodeado con una multiplicación de seres como el primero mirándome impasibles desde las cuatro paredes. Todos con algo en común: un arma pendiendo de la mano. Y un gesto.

(parte de la muestra "Crimenes banales")

En la clase citada, Lacan hace algunas consideraciones sobre lo que él llama "el gesto" que pueden ser abordadas desde dos perspectivas.

El gesto, la singularidad del sujeto

El gesto no es la representación de algo. No es la señal inequívoca que nos conduce a un referente. Guarda en él un potencial significante que excede al plano donde alguien puede decir “ah, sí, esto quiere decir que…”.

Si bien parece extraído cuan fotograma de la sucesión de movimientos corporales que componen una acción, el gesto no guarda relación de continuidad con ella. La mano alzada del padre con la alpargata que le dice al hijo “ya vas a ver lo que quiere decir hablar” (1) no es el instante previo a que el adulto sacuda un alpargatazo en el lomo del infante. El gesto si tiene potencia es porque en su detención prescinde irreversiblemente de la acción, su campo es otro. Se trata ya de un trazo, cuya significación padece de "la inminencia de una revelación", revelación que no cesa de no producirse. Digamos que si produce sentido, el gesto no se agota en él.

En su clase del 11/3/64 Lacan se detiene a reflexionar sobre una filmación que mostrara a Matisse pintando. Esa observación está en el marco de su seminario XI, donde venía planteando una serie de cuestiones de lo que, estando en juego en la pintura, puede interesar al psicoanalista en su quehacer. Es en ese punto en donde intenta extraer del accionar de Matisse aquello que lo hace singular, aquello que trasciende a un asunto de técnica, de sucesión de movimientos. Propone entonces que cada gramo de pintura que el pincel deja caer sobre la tela no es meramente pintura (digamos: de ésa que está disponible para todos en los buenos comercios del ramo). Se trata de un, digamos, resto de cuerpo, de algo que del artista se desprende. La analogía que hace en ello con las plumas de un pájaro permite entrever de qué habla Lacan: de una cuestión donde la técnica no gobierna, un asunto donde prima aquello que en cada quien se agita. Aquello que en cada quien se agita en el mismísimo instante en el que fracasa cualquier intento de representación plena.

Así, en el campo en donde podría postularse el accionar de la técnica y la voluntad de representar que anima al Yo, Lacan habla de gesto (tan singular como extranjero al dominio yoico) y de un resto del artista como todo material con el que construye. Agrego: si bien la imagen que utiliza alude al cuerpo ese resto no debería confundirse con una sustancia, sino con un resto lógico.

Tengo para mí que recorriendo el espacio en ese “3” que articula Asseff en su muestra ("Potencial", "Vigilia" y "Rueda de reconocimiento"), uno puede ubicar el gesto de la artista. Un asunto de procedimiento está en juego allí sin dudas, y da gusto pensarlo con la vista puesta en el asunto de “hacer suceder”. Un procedimiento, sin embargo, que no es sin algo que excede a la exclusiva voluntad de digitar recursos.

El gesto, su eficacia simbólica

Hay otro sesgo en la cuestión del gesto que acaso toque a eso que salta a la vista en la muestra de Asseff: la temática de las personas con armas de fuego. En la clase ya mencionada Lacan dice:

"esta temporalidad muy particular que he definido con el término detención, y que crea tras sí su significación, es la que permite la distinción entre el gesto y el acto. Lo más notable (si han asistido a la última Opera de Pekín) es la manera como allí se combate. Se combate como se ha combatido desde siempre, mucho más con gestos que con golpes (...) Todos sabemos que los primitivos van al combate con máscaras gesticulantes, horribles y gestos aterradores. ¡No hay que creer que esto pertenece al pasado!. A los marines norteamericanos, para responder a los japoneses, se les enseña a hacer tantas muecas como ellos. Nuestras armas modernas también podemos considerarlas como gestos. ¡Quiera el cielo que puedan mantenerse en ese status!".

Comentario que conviene hacer resonar no sólo con la obra sino con las palabras que en una de las paredes reciben o despiden al visitante de la muestra, las de su curador, Justo Pastor Mellado:

"Construir la obra entre la pose y la pausa.
Construir la espera y retrasar la amenaza, es un trabajo.
Dar la cara, poner el cuerpo es una actitud.
La pose es una coreografía suspendida.
La pausa edita la amenaza de la obra, la obra como amenaza diluida.
Los retratados sólo son sujetos porque sostienen, a la vez, una herramienta de corte y de aceleración del tiempo.
El aparato fotográfico y el arma comparten el mecanismo de la obturación y del gatillamiento".

Lo que el detenimiento de la imagen no termina de amortecer

Escapa a la extensión de este comentario pero conviene recordar que en uno de sus escritos más tempranos, "Agresividad en psicoanálisis", Lacan refiere al modo en que conocemos los humanos llamándolo en términos de "conocimiento paranoico". Hace allí una observación sirviéndose de un pequeño apólogo construido alrededor de un proyector que se traba y por tanto produce la detención de la película que estamos viendo por un instante. Ese apólogo le permite referir a ese modo que tenemos de conocer lo que nos rodea, por ejemplo la intencionalidad de fulano de tal. Me permito versionarlo de este modo coloquial: para conocer a ese fulano lo congelamos con una suerte de control remoto invisible que detiene el continuo de la vida. La expresión "a vos te saco la foto" alude exactamente a eso: el modo en que viendo capturamos el mundo.

Ese modo de conocer tiene una serie de consecuencias que no cabrían en este apretado espacio. Consecuencias que incluyen la agresividad. En "Lacan con cine" me he detenido en el personaje de Joseph de la película "Amelie" de Jeunet para precisar algo más sobre este asunto del conocimiento paranoico, y de cómo para sacar una foto no hace falta una cámara, bien puede servir un pequeño grabador de mano.


Lo que aquí me interesa señalar de todo este asunto es la dialéctica que en ello se esboza entre lo vivo, lo que se mueve, y el conocimiento, la foto, que sobre lo vivo pretendemos construirEl nacimiento de la fotografía sabe sobre el asunto: la cámara percibida por muchos como una máquina de amortecer el cuerpo vivo en el acto de capturarlo en una imagen.

Esta dialéctica tiene su envés: la imagen que de repente nos sobresalta por dar señales de encerrar algo vivo. De ello, un clásico ejemplo: los episodios de imágenes de vírgenes que lloran, de santos que exudan sangre.

En "Crímenes banales" este asunto se pone en juego, se respira en el aire. Sin dudas la video instalación interactiva, "Rueda de reconocimiento", tiene un efecto efervescente en el público, perturbador en su borde entre el juego y lo terrible (bastaría con detenerse un rato a leer el comentario de una serie de visitantes embistiendo contra la artista). Sin embargo donde más articulado está es en "Vigilia", la parte de la muestra que sucede con el soporte de pantallas distribuidas en un pasillo comunicante entre las otras dos obras que componen la trilogía. Allí sucede el fotograma que no es, el congelamiento de lo que está vivo. Allí, si por obra del azar se llega justo en cierto momento de cualquiera de esos videos (si mal no recuerdo todos guardan la misma estructura) uno se topa con lo vivo irrumpiendo donde se supone un cuerpo amortecido (el pequeño movimiento de una hoja de una planta que indica que eso no es el fotograma quieto que parece, el leve parpadeo, el ínfimo movimiento de un músculo).


(en "La dolce vita":  Steiner, un campeón de la palabra y las articulaciones simbólicas... antes de su inesperado acto)

Es sincronizada a esta vivencia que juzgo conveniente repasar un pequeño episodio durante el seminario VII de Lacan. Este se venía ocupando en aquella clase de cierto asunto vinculado a la teatralidad y el efecto que ella produce en el público, cuando por esa ruta desemboca en la mención del título de una película que por aquel tiempo se había estrenado: "La dolce vita" de Fellini. Una especie de suspiro de admiración se desprende de entre sus oyentes. Acaso un suspiro que preanunciaba que aquella obra habia llegado al mundo para convertirse en un clásico. Pero, ¿cómo saberlo por entonces?. Hace allí entonces una de las contadas referencias respecto del cine que podemos ubicar a lo largo de su enseñanza. Dice (el subrayado, otra vez, es mío):

“a la mañanita, los vividores, en medio de los troncos de pinos, al borde de la playa, después de haber quedado inmóviles y como desapareciendo de la vibración de la luz, se ponen en marcha de golpe hacia no sé qué meta, que es lo que tanto le gustó a muchos, que creyeron encontrar en ella mi famosa Cosa, es decir, no sé qué de repugnante que se extrae del mar con una red.
A Dios gracias, aún no se ha visto esto en el momento al que me refiero. Los vividores tan sólo se ponen a caminar y serán casi siempre tan invisibles; se asemejan totalmente a estatuas que se desplazaran en medio de árboles de Uccello. Allí hay, en efecto, un movimiento privilegiado y único. Es necesario que quienes todavía no hayan ido a reconocer ahí mi enseñanza, lo hagan”.

Acaso, por qué no, luego de visitar a Ananké Asseff convenga ver o volver a ver "La dolce vita", apenas para asomarse a Eso que en cada quien se agita, Eso que "no está hecho" para aparecer en una foto pero que el arte puede hacer resonar. Porque es el resto que se produce en el fracaso de la representación. 

Guillermo Cabado





Para ver la obra de Ananké Asseff: http://www.anankeasseff.com/


(1) En relación a este punto sugiero leer la charla que diera Ricardo Rodríguez Ponte en 1996 titulada "Lo que quiere decir hablar" , clic aquí 

Nota: tiempo después de escribir esta nota reparé en una curiosidad: ananké es el término griego que alude a lo inevitable, a lo que es del orden de la necesidad, de la compulsión. Cuestión central en el seminario VII de Lacan al que refiere mi comentario sobre "La dolce vita". Ese justamente es el nombre de la diosa que evoca Freud en "El porvenir de una ilusión" y en "El malestar en la cultura". James Strachey en un comentario a "El Yo y el Ello" observa que Ananké en su oposición a Logos es traída por Freud al lugar que en su "Proyecto de una psicología para neurólogos" tuviera la urgencia de la vida. Un movimiento que va de lo biológico a lo mitológico.


Sunday, February 09, 2014



Porque una cosa es entender al paciente,
pero otra bien distinta es 
leer en lo que del paciente se entiende...

ENTRE SABINA SPIELREIN Y JUNG,
LA LETRA

(Sabina Spielrein y Jung en la ficción italiana de "Prendimi l'anima") 


Sabina Spielrein dejó escritas una cuantas palabras que bien pudo haberle dirigido a Jung en el tiempo que sobrevino a aquel día inicial en que sus padres la llevaron a la clínica Burghölzli de Suiza (donde algunos de sus psiquiatras intentaban incorporar a su práctica los planteos de "La interpretación de los sueños" de un tal Sigmund Freud).

"De hecho, la interpretación de un sueño es en un todo análoga al 
desciframiento de una escritura figural antigua, como los jeroglíficos egipcios"

("El interés por el psicoanálisis", Freud, 1913)


Lo que sigue, en su valor de ejercicio,
requiere una convención:
imaginemos que Sabina le dice a Jung aquellas cuantas palabras que referíamos al inicio...

(el jeroglífico recuadrado, una de las claves del desciframiento de Champolion)


Sabina le menciona a su doctor que antes de conducirla hasta allí, su madre había pensado en llevarla a consulta con el profesor Freud en Viena.

Con el correr de las entrevistas Sabina también le dice a su doctor que fantasea con tener un hijo con él, Jung, al que llamará Siegfried




Sabina le relata sueños a su doctor. Y al contarlos dice que aparecía Siegfried. Ella asocia, y su doctor la acompaña en la traducción, que ese nombre se vincula con el interés que ella sabe que ambos comparten por la ópera de Wagner.

Es entonces que surge la referencia a los borradores de lo que fuera la tercera de las óperas wagnerianas que conformaron "El anillo de los Nibelungos": "El joven Sigfrido". Y como Sabina le habla en alemán importa que la traducción no nos birle lo fundamental:

eso en boca de la paciente suena así: "Der Junge Siegfried".




Entonces el analista, que en nuestro juego se llama Jung, pero que sin dudas piensa el tratamiento de un modo en el que nunca lo pensó Carl Jung, interviene así sobre el relato del sueño:

"Sabina, ¿qué hace Sigfreude entre nosotros?"

Y ese pasaje de Siegfried a Sigfreude (además del "Freud" un oyente alemán podría escuchar la resonancia de "freude", "alegría") no será sin la concepción de la instancia de la letra, con la consiguiente diferenciación entre transcripción, traducción y transliteración.

Y ese modo de usar el nosotros no será sin un modo lacaniano de pensar la transferencia, diferente al modo freudiano.





En el próximo posteo concluiremos desarrollando estos dos items. Será el segundo y último capítulo antes de iniciar el grupo de estudio.


Guillermo Cabado


PARA LEER LA SEGUNDA PARTE DE ESTE TRABAJO,
CLIC AQUÍ

La imagen de una Sabina Spielrein de ficción tocando el piano, pertenece a la película "Prendimi l'anima" de la que ya habláramos en el 2012 en ocasión del estreno de "Un método peligroso".

Las imágenes de caracteres chinos pertenecen en todos los casos al carácter , del que se ocupa Lacan en la novena clase de su seminario IX, "La identificación" y con el cual trabajaremos en el grupo de estudio a partir de la versión establecida por Ricardo Rodríguez Ponte. Sobre esta cuestión también hallarán un desarrollo en el capítulo octavo del libro "Letra por letra" de Jean Allouch, que también abordaremos. En esos desarrollos está el "detrás de escena" de nuestra blog-novela "Nozarashi" (para leerla, clic aquí: http://rumorosa.blogspot.com.ar/search/label/Nozarashi)





- 2da parte -

ENTRE SABINA SPIELREIN Y JUNG,
LA LETRA

(el problema de la huella/traza y el rasgo/trazo, será una de las cuestiones
 a la hora de pensar la concepción de Lacan sobre la letra) 




Algunas puntuaciones respecto de la posición desde donde se produce la intervención, "Sabina, ¿qué hace Sigfreude entre nosotros?", de ese Jung ficcional que construyéramos en la entrada anterior de este blog (1):


a) Su intervención implica que el analista al intervenir se incluye (y no en el sentido "yoico"). Eso que resulta tan fácil de escribir aquí, conlleva una subversión de la concepción que habitualmente se escucha respecto de la transferencia. Es un punto que, al menos a mí, me ha resultado lo más difícil de modificar en los clisés que fui adquiriendo a lo largo de mi formación. 
Por ahora dejaremos esto en el nivel de una introducción a un problema que tiene consecuencias en la praxis analítica y que frecuentemente verifico que no es puesto en el tapete a la hora de pensar nuestra práctica.


b) Íntimamente ligado a lo anterior: la enunciación de esta intervención se despega de la idea de la transferencia como mera reedición de escenas (concepción que se expresaría, por ejemplo con un "Sabina, esto que vos creés que te pasa conmigo, en verdad te está pasando con Freud").
Esta distancia respecto de ese clásico modo de pensar la transferencia, es el que opera Lacan en relación a la concepción freudiana entre su seminario VIII y su seminario XI (más precisamente: a partir del 1/3/61, justo en la reunión posterior a la conclusión de su lectura crítica de "El Banquete" de Platón) (2)



c) La intervención no es sin una lectura "víctima del escrito" (expresión que me resulta interesante al calor del análisis del desciframiento de jeroglíficos y que utiliza Jean Allouch en su libro "Letra por letra", pag 6).
El espíritu de la intervención sobre la que estamos pivoteando se sostiene en un leer las líneas y no en un leer entre líneas. Se trata de la preeminencia dada a lo textual que se diferencia nítidamente de la clásica "práctica inteligente del psicoanálisis": "llamo 'debilidad (mental)' a ese leer las líneas; no basta hoy con que un psicoanalista invoque a Freud y a Lacan para que estemos seguros de que no hace de la teoría psicoanalítica un uso de esa calidad que da la primacía a la inteligencia sobre la debilidad mental" (3)

d) El pasaje de Siegfried a Sigfreude, así como el de Junge a Jung, pone en juego lo homofónico y no lo asonante (4). Con el capítulo 8 del libro de Allouch nos ocuparemos largamente de lo que sobre eso nos enseña Schreber (5)


e) Estos pasajes ponen en juego algo que no es transcripción ("donde se escucha 'Siegfried' remitámonos al objeto 'señor que vive en Viena y que se llama Sigmund Freud'") ni traducción ("al decir 'Siegfried' está poniendo en juego el deseo materno de llevarla con Freud y la alegría que usted quisiera darle a ella y... etc, etc"... pueden reemplazar esto por cualquier otra explicación). 
Ni transcripción ni traducción, se trata aquí de una transliteración (6). Esta operación, que podríamos pensarla como la escritura de la letra de una letra será clave para desarrollar Otro modo de pensar la cura por la palabra.
Estudiar la conjetura de Lacan sobre la escritura lleva a precisar que una cosa es entender al paciente y otra es leer en lo que del paciente se entiende .





Guillermo Cabado


(1) Para leer la primera parte: https://cabado.blogspot.com/2014/02/porque-una-cosa-es-entender-al-paciente.html

(2) Dice  Lacan en la reunión del 1/3/61 del seminario VIII: "La presencia del pasado, entonces, tal es la realidad de la trans­fe­rencia. ¿No hay algo que en adelante se impone, y que nos permite una formulación más com­­ple­ta? Es una presencia un poco más que pre­­sencia ― es una presencia en ac­to (...) Si la reproducción es una reproducción en acto, entonces hay en la ma­ni­fes­tación de la transferencia algo cre­a­dor". Por lo demás, en el grupo de estudio cruzaremos ese seminario con el capítulo "El engarzamiento de la transferencia" del libro "Letra por letra".

(3) "Letra por letra", pag 72. Se tratará entonces de procesar qué implica esa opción de "leer las líneas" en contraposición con el clásico "leer entre líneas"

(4) Si bien en Freud la concepción de desciframiento, con la necesaria distinción entre traducción y transliteración, no termina de despejarse, hay pasajes que abrieron el camino, como éste con el que me tropecé recientemente releyendo la "Interpretación de los sueños", más precisamente en su capítulo II: "Sin duda fueron los sueños sin concierto y confusos los que movieron a crear el método del descifrado". Y allí inserta en 1909 la siguiente nota: "El doctor Alfred Robitsek me ha observado que los libros orientales de sueños, de los cuales los nuestros son lamentables calcos, casi siemre emprenden la interpretación de los sueños oniricos por la homofonía y la semejanza de las palabras. Estos parentescos necesariamente se pierden al traducirlos a nuestra lengua: de ahí la incomprensibilidad de las sustituciones en nuestros 'libros de sueños' populares (...)". Idéntica suerte correría el "Der junge Siegfried" si lo redujéramos a "el joven Sigfrido".

(5) Al lector que no ha venido siguiendo esta secuencia de entradas, lo invito a dirigirse al "0" de la serie en la que la presente se inscribe como segunda:  http://rumorosa.blogspot.com.ar/2013/10/grupo-de-estudio-mientras-se-desarrolla.html

(6) Aunque para dicha transliteración se haya pasado por el apoyo en la traducción, a condición de utilizar la misma no para interpretar explicativamente sino para obtener un significante en el que pueda apoyarse la homofonía. Veremos cómo este ejemplo que aquí propongo nos permitirá anclar en la "clínica" el ejemplo que se cita en el capítulo 6 de "Letra por letra" con la transliteración de Champollion en la escritura jeroglífica de "Ramsés".

(la mayoría de las imágenes fueron obtenidas del sitio "Cultura inquieta"https://www.facebook.com/culturainquieta?fref=ts)

Sunday, January 26, 2014


Serie 
.
"MITOS SOBRE EL PSICOANÁLISIS"
(que en ocasiones los analistas contribuimos a sostener) 

* 4to TELEGRAMA VISUAL *



¡TE DIJE QUE ME SUELTES, PASADO!

"Uno anda por la vida repitiendo roles que mamó en la propia familia"



Un paciente se descubre atado a una vieja frase del padre:

"de mis hijos no puedo esperar nada".

El paciente afirma que desde hace años
viene repitiendo un "rol" en la vida,
a causa de esa frase:
"ser el más generoso"..


El paciente no quiere jugar más ese "rol" en su vida ("¡suéltame pasado!").

Pero...



Resulta que para él
"ser el más generoso"
un día está en función de
ayudar a un compañero de trabajo.


Pero, en cambio, otro día
"ser el más generoso"
es una simulación puesta al servicio de congraciarse con su jefe.
Una "chupada de medias"
para quedarse con el puesto
que estaban por darle a... aquel mismo compañero.




Es cierto: "ser el más generoso"  se repite.
¡Pero en ello ningún rol!.


Las mismas palabras
nombran, cada vez,
una función diferente.


Lo único que allí.
se repite es un texto,
. (en sí mismo vacío de sentido).

Al fin y al cabo.

de eso se empapa (*)

un paciente en análisis:
.
de la repetición de.

significantes

que significan ...nada

(pero la carne le muerden).



(*) referencia al telegrama número 3

(la obra citada en las fotos de máquinas de escribir es de
Rebecca Horn)



Guillermo Cabado

SÁBADO 8 DE FEBRERO
ENCUENTRO PRESENCIAL
CON LA PELÍCULA "ESCRITO EN EL CUERPO"





Sunday, January 19, 2014

Durante casi 90 años, Cinzano fue más que una bodega, fue un símbolo de producción, de nivel, de una industria única en el país y, sin dudas, parte ineludible de la historia de San Juan. La bodega Cinzano abrió en 1923 y se convirtió en la destiladora más grande Sudamérica, elaborando vermouth y cognac de reconocidas marcas, llevando a la provincia a ser reconocida internacionalmente.

1859 desde el Piamonte
Los Cinzano eran una familia italiana de maestros licoreros que contribuyeron a la formación de la industria típicamente piamontesa del vermouth y que uno de sus descendientes, Francesco Cinzano, en 1859 comenzó a hacerla conocer en el mundo a través de las exportaciones a Niza, Saboya y América latina.
Los Cinzano[1] vivían en la comarca de Pecetto, en las laderas de Turín, Italia, desde el siglo XVI, considerados como una “familia acomodada” poseían bienes considerables hasta el punto que una aldea de la comarca llevaba el nombre Cinzano. Se trataba de terratenientes que obtenían de sus viñedos notables cosechas con las que realizaban un vino “muy apreciado en la capital subalpina” con una gran tradición licorista familiar.
Bodega Cinzano.

1895 a Cinzano se suma el yerno Morone

En 1895 se inicia como colaborador de Enrico Cinzano su yerno, Alberto Morone, a quien se le transfieren las responsabilidades de la sociedad luego de que Enrico Cinzano falleciera en 1902. Alberto Morone junto con su hijo Enrico Morone Cinzano, asumen el desafío de intensificar los mercados, en una contundente faz expansionista, no tan sólo en los Puertos europeos y americanos sino también en el mundo asiático y africano. Cinzano Argentina formaba parte de las sociedades del grupo Cinzano diseminadas en todo el mundo, recibiendo e intercambiando asesoramiento técnico.

1907, ya un convenio entre Otard Dupuy Paris y Portalis en Bs As para importar el cognac y envasarlo aquí

Maria Rosa Ridl Ciancio, en su libro 'Cinzano en San Juan' de 1997, señala que el 16 de diciembre de 1907, en París, se firma un convenio de importación con M. Portalis & Cía exclusivos agentes de la casa Otard Dupuy en Buenos Aires. Asimismo también se decide en lo sucesivo envasar los productos en los depósitos pertenecientes a la casa Otard Dupuy, producto que vendría de Francia. Este contrato marca el nacimiento de la casa Otard Dupuy Argentina.

1910 en Buenos Aires
En 1910 se constituyó en la Argentina la sociedad anónima 'Importadora Productos Cinzano\' y un año después, la familia Marone explotaba el establecimiento 'Francesco Cinzano y Cía\' en Buenos Aires.
» Emprendimiento de Cinzano en Argentina: Los orígenes de Cinzano en Argentina están constituidos por dos etapas. La primera, relacionada a la comercialización, lograda a través de la importación que se hacía de los productos de esta marca ya acabados. La segunda, por medio de la producción del producto en el país.
La instalación de la firma Cinzano en San Juan, se estima en tres razones: las condiciones climatológicas, los terrenos aptos para el cultivo de las vides de las que se obtiene el vino base para la elaboración del vermouth y sus productos y otra parte, tal vez, la más importante, la amistad familiar, ya que estaban conectados con una de las familias italianas que vivían y trabajaban en la producción vitivinícola de San Juan, los Graffigna.
Allá lejos

En 1910, Cinzano se constituye la sociedad anónima en el país, “Importadora productos Cinzano”, con Alejandro Ferro como presidente.

1923 en San Juan
El 14 de diciembre de 1923 compraron en San Juan la bodega 'La Asturiana' a Rogelio Fernández Vilamil, ubicado en el predio actual de avenida Ignacio de la Roza, como centro de molienda para la producción de los vinos base vermouth. La llamaron Establecimiento Vitivinícola 'Santa Victoria', en honor a su homónima en la zona de Piamonte, 'Santa Victoria D'Alba', Italia.

La bodega estaba compuesta por una finca con establecimiento, casa, viñedos, un departamento de destilación, salones de fermentación, conservación, calderas de máquinas y cámaras frigoríficas, entre otras dependencias, con un total de 6.400 m2.
Así, la sociedad Francesco Cinzano el 14 de diciembre de 1923, realiza la compra, por venta directa del establecimiento llamado “La Asturiana” propiedad de la sociedad “Rogelio Fernandez y CIA.”, ubicada en el departamento Desamparados.
La fotografía muestra, en los terrenos de la Bodega Cinzano, los vagones ubicados sobre las vías del ferrocarril. (Foto publicada en el libro "Cinzano en San Juan")

El establecimiento adquirido por la sociedad Cinzano en San Juan se ubicaba en 1923 en la ex calle Cereseto al 881 en Desamparados. En un entorno rodeado por cultivos, por ser una zona rural en la periferia de la ciudad.


1927, las primeras piletas de aguapie
En 1927 la empresa constructora Walter Melcher comienza a construir el primer grupo de piletas de aguapié, ubicado al final del establecimiento.
17 de abril de 1929
El 17 de abril de 1929 Otard Dupuy decide la creación en Buenos Aires de una sucursal o filial de la misma. Hasta 1931, los técnicos de la Maison son atraídos por el conocimiento de los vinos de la región de Cuyo en especial los sanjuaninos, en los que encuentran cualidades óptimas para la crianza del coñac, por su clima seco y con poca humedad.
Como resultado de esta entrevista firman convenio la casa Otard Dupuy la cual aportará maquinarias, toneles y técnicos, y la casa Cinzano, la materia prima, operarios, infraestructura, pagos impositivos, etc.

1930, piletas para fermentación y lagares para molienda
Luego, en 1930 se realiza en el local de expedición un conjunto de piletas abiertas para la fermentación de los mostos y se instalan los lagares tipo Cremonese, de avanzada tecnología en su tiempo, que permitían una mayor capacidad de molienda.
1931: inician tratativas para elaborar en San Juan
A partir de una visita que realiza a la Argentina René Elie, en busca del conocimiento del vino de nuestros país y su recorrida por San Juan, se comienza en 1931 las tratativas industriales de fabricación del Coñac, en el establecimiento Santa Victoria, de San Juan, perteneciente a la sociedad Francesco Cinzano.

8 de abril de 1931: envío de primeros alambiques
Atraídos por la calidad de los caldos que se producen en San Juan se decide enviar a manera de prueba alambiques o aparato de destilación Charantais en que parte de Francia un 8 de abril de 1931. 
A partir de una visita que realiza a la Argentina René Elie, en busca del conocimiento del vino de nuestros país y su recorrida por San Juan, se comienza en 1931 las tratativas industriales de fabricación del Coñac, en el establecimiento Santa Victoria, de San Juan, perteneciente a la sociedad Francesco Cinzano. Atraídos por la calidad de los caldos que se producen en San Juan se decide enviar a manera de prueba alambiques o aparato de destilación Charantais en que parte de Francia un 8 de abril de 1931. Este equipo serviría de modelo para los nuevos equipos que fabricó la metalúrgica de J. Méndez con mano de obra local en la provincia de San Juan. 

1933, primer cuerpo de cascos, y otras estructuras
En 1933, construcción del primer cuerpo de añejamiento para los cascos del coñac, el depósito central de la actual destilería y detrás de ellos, la casa del destilador.
17 de mayo de 1933: primeros ensayos con uvas sanjuaninas (cereza y criolla)
El 17 de mayo de 1933 se comenzaron los ensayos a partir de destilados de vinos producidos con uvas de la zona determinándose que las variedades ideales eran Cereza y la Criolla. A lo largo de los años, en el tradicional establecimiento se produjeron además de Cinzano, el licor fino Legui, los cognac Reserva San Juan, Ramenfort y Otard Dupuy, además del aperitivo Cazalis Leger y otras bebidas que identificaron a San Juan en distintas partes del mundo.
Aunque la inauguración estuvo prevista para fines de 1931, se abre recién a la llegada del francés Guy Jaulin, quien fue elegido un 28 de febrero de 1933 por la Maison Otard Dupuy para ocuparse de la destilería en San Juan.
El 17 de mayo de 1933 se comenzaron los ensayos a partir de destilados de vinos producidos con uvas de la zona determinándose que las variedades ideales eran Cereza y la Criolla.
Entusiasmados por los halagüeños resultados obtenidos, deciden emprender la producción a escala comercial e inician entre 1933 y 1937 la construcción de los dos primeros cuerpos de piletas del sótano de añejamiento para los cascos del coñac que se encuentran bajo la actual destilería.
1933, convenio con OTARD DUPUY e inicio de la elaboración
Por su parte, en 1933, atraídos por el suelo y el clima de San Juan, la Casa Otard Dupuy & Cía, de Francia, y Cinzano firmaron un convenio, por el cual la primera aportaba maquinarias, toneles y técnicos; y la segunda, materia prima, operarios e infraestructura.

1935, el primer reparto de 2200 cajas
Ese año empezaron la elaboración y la primera partida salió en 1935, con un reparto de 2.200 cajas de cognac producido en San Juan.

 El transporte de una época. Una hermosa foto de 1935 muestra transportes esperando sus cargas en la Bodega Cinzano, una de las más importantes de la provincia, donde se fabricaba vermouth y cognac. (Foto Fundación Bataller)
El primer reparto fue de 2.200 cajas hacia 1935.

De 1936 a 1942: ampliaciones varias
En 1936 se compra el terreno contiguo, del lado oeste, y a partir de 1936 se comienza a construir, a continuación de la sala de caldera, un nuevo y moderno edificio para una instalación completa Barbet, destinada a la destilación de aguapié y de subproductos.
En 1937 se acepta realizar y terminar los trabajos propuestos de ampliación en la destilería de coñac, realizando otro cuerpo de similares características al anterior, también se construye un cuerpo de piletas subterráneas.
En 1938 se construyen en el terreno adquirido los garajes para ocho movilidades, con lavaderos sanitarios y duchas para el personal.
Hacia 1939 se construyó un cuerpo de nueve piletas subterráneas con una capacidad de 1.400 hls cada uno, así también un cuerpo de piletas al nivel de piso, actuales cavas de champagne.
En 1941 se amplían las piletas para aguapiés existentes
y en 1942 se realizan numerosas obras que satisfacen diferentes actividades dentro del establecimiento.
En 1936 se instalan los nuevos alambiques, con iguales características pero fabricados en San Juan. De igual manera se van agregando otros hasta que en 1950 se llega a la cantidad de 18 alambiques en total con una capacidad de destilación de 65.000 litros de vino por día.
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1944, terremoto
Luego de las modificaciones urbanísticas efectuadas con posterioridad al terremoto de 1944, Desamparados se constituye en una sección del departamento Capital, cambiándole el nombre a su calle principal de Cereseto a Av. José Ignacio de la Roza al 2613.
» Remodelaciones pos-terremoto: Las construcciones edilicias del establecimiento fueron en su mayoría bien resistentes a la acción del sismo.
1945 a 1963, ampliaciones de terrenos y edilicias

En 1945 compran los terrenos linderos al este.

A partir de la década del ‘40 el mercado interno se expande y la producción de bienes de consumo tiene la posibilidad de crecer al ritmo de las aspiraciones de cada empresa. En este sentido, la Sociedad Cinzano está en condiciones de agrandar sus horizontes: en 1948 adquiere en San Juan una parcela lindera al establecimiento para edificar depósitos, comedores y playa, además asigna 13.000 m2 de la misma al campo deportivo recreativo para el personal.
Ente 1943 y 1949 se construyen un tercero y un cuarto cuerpo de piletas para el añejamiento del coñac.
En 1948 asume la dirección técnica de la destilería Ricardo Glenisson, francés nacido en la región de Cognac, donde cursó estudios y obtuvo experiencias de crianza de esta bebida.

En 1952 se comienza a construir el edificio que albergara los lagares y prensas moledoras. Paralelamente se inician modificaciones en el galpón de fermentación y expedición.
En 1963 se edifica una bóveda, de triple altura para unir ambas naves. En el mismo año también se construye las actuales oficinas de administración sobre Av. José Ignacio de la Roza

Décadas 60’ y 70’: expansión a otros países y crecimiento de consumo (Argentina el mayor consumidor)
Durante los años '60 y en parte de los '70, la empresa realizó una nueva expansión territorial abriendo agencias y puntos de venta en más de sesenta países. La publicidad aumentó la fama de Cinzano y, por ejemplo, para 1966 el consumo per cápita en Argentina era de 1,6 litros anuales, una cifra no alcanzada en ningún otro país del mundo.

Durante los años ‘60 y hasta los primeros de los ‘70, la empresa experimenta su segunda expansión territorial abriendo agencias y puntos de venta en más de sesenta países. Franceso Cinzano y Cía. decide apostar a una nueva etapa de desarrollo en la década de los jóvenes. Al fin, el ya famoso vermouth de Torino alcanza una verdadera distribución mundial.
(Fuente: Cinzano)
El primer argentino al frente de la destilería fue Carlos de Castro desde los años 70 hasta el 2002 siendo gerente el ingeniero agrónomo Guillermo Re cuando Cinzano vendió a Destiladora Internacional. De ahí siguió el enólogo Juan Carlos Morandi. Hoy la planta está paralizada

1978
En 1978 la destilería ocupa una superficie de 3.400 metros cuadrados. Consta de una batería de destilación de 18 alambiques tipo Charantais de cobre. Los sótanos tienen una capacidad para albergar 6 millones de litros de aguardiente depositados en pipones, cubas y toneles de roble de limousin.

1987, más ampliaciones
En 1987 se amplían las instalaciones destinadas al envasado de la fábrica de vermouth. Esta construcción se realiza al final del establecimiento, donde se encontraban los parrales, de esta manera el conjunto va ampliándose a medida que las necesidades lo requieran sin entorpecer las funciones existentes.
1995
En 1995 la campaña de destilación alcanzó 2.500.000 litros de vino destilado. La marcas "Coñac Otard Dupuy", "Coñac Reserva San Juan" y "Ramefort Gran Reserva" difieren entre sí únicamente por la edad de los mismos contando el primero con dos años, en el segundo con cuatro años y en el tercero con más de 10 años de añejamiento.

2002, los chilenos

Después de atravesar varias modificaciones en la sociedad, la bodega pasó a manos de un grupo inglés llamado Diageo y luego, ya en este siglo, la empresa Destiladora Internacional SA se convirtió en su propietaria.
siendo gerente el ingeniero agrónomo Guillermo Re cuando Cinzano vendió a Destiladora Internacional.

Del mosto al inmobiliario

En diciembre de 2002, con una inversión inicial de unos 7 millones de dólares, DISA adquirió la planta Cinzano y las marcas del Coñac Extra Añejo, Reserva San Juan, el Coñac Añejo Otard Dupuy y el aperitivo Cazalis Leger, que eran elaborados íntegramente en San Juan, trabajando con bodegas de la periferia y realizando el procesamiento final en la destiladora.

La firma apostó al mosto, modernizó y puso a punto la planta elaboradora de jugo de uva concentrado, que contaba con certificación HACCP,  y sus productos Standard, Clarificado y Rectificado, se exportaban a importantes mercados del mundo como Canadá, Japón, Estados Unidos y Rusia.

Cuando a partir del 2005 el precio internacional del mosto empezó a declinar, la producción siguió esa baja.


2011: cerró Cinzano, rumbo al shopping museo
Luego de 88 años, en 2011 Cinzano cerró definitivamente sus puertas en San Juan y parte de su maquinaria fue desmantelada y vendida. Ahora existe un proyecto inmobiliario en el predio, en el que respetarán los viejos edificios para convertirlos en un shopping y un museo.

En el 2011 la bodega apagó sus máquinas y cerró el negocio del mosto, que ahora vuelve a resurgir. La planta de destilación, cuyo valor estimado es de 2 millones de dólares, está desarmada y espera algún comprador interesado.

Este año la bodega empezó a vender algunas maquinarias, hizo un remate que no tuvo mucha convocatoria, y terminó vendiendo después la línea de fraccionamiento, algunos tanques de acero inoxidable y barricas. La firma seguirá vendiendo a los interesados algunas maquinarias, como alambiques, bombas y barricas.



2007: bodega Lugar Histórico
En 2007, el edificio de la bodega fue declarado Lugar Histórico Provincial por la Legislatura. El edificio fue declarado Lugar Histórico Provincial por la  Ley N° 7869, sancionada por la Legislatura en el año 2007. Lo que obliga a sus dueños a preservarlo como patrimonio provincial, algo que no se logró con otra bodega histórica, la Duc de Saint Remy.
Actualmente, el establecimiento se encuentra cerrado y hay proyectos inmobiliarios en estudio dado el valor del terreno en la zona

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EL MUSEO

Por Viviana Pastor
Es un ícono en San Juan y símbolo de una actividad vitivinícola única en el país, la bodega Cinzano duerme una siesta después de 88 años de elaboración de los mejores vermouth y cognac. Cuando despierte, será parte de un emprendimiento inmobiliario que promete dejar en pie los edificios más emblemáticos de la bodega, que con sus 28.000 m2 cubiertos, llegó a ser la destiladora más grande de Sudamérica.

El proyecto para convertir el predio de 8 hectáreas en una zona top de residencia en la provincia –por Ignacio de la Roza y Echeverría- incluye la construcción de viviendas pero conservando la mayoría de los 8 edificios del establecimiento. Ellos serán adaptados para albergar un shopping, un museo, restaurant y sala de fitness, según informó Guillermo Re, apoderado de la firma propietaria, Destiladora Internacional SA (DISA), de capitales chilenos.

El dato cobra importancia ya que en el 2011, cuando la bodega dejó de elaborar mosto, se habló de un proyecto que destruiría las construcciones históricas y con ellas desaparecería parte de la historia vitivinícola de la provincia. El espacio fue declarado Lugar Histórico Provincial,  Ley N° 7869, por la Legislatura en el año 2007, pero para evitar su destrucción el Estado debía expropiar o contar con la buena voluntad y compromiso de los dueños. 

Sin embargo no hay esperanzas de que la bodega vuelva a elaborar los tradicionales brandys. Ya se ha vendido una línea de fraccionamiento, la báscula, tanques de acero inoxidable y varias barricas de roble.

El edificio donde se elaboraba el cognac Otard Dupuy, será destinado al museo.
Se conservarán tal como están los alambiques de cobre de la sala principal y se colocará allí el resto de los elementos más antiguos de la bodega, como el primer alambique de cobre que llegó al establecimiento, donde se hicieron las primeras pruebas, en la década del ’30. Se sumarán tapadoras manuales, llenadoras, palas, baldes de cobre, entre otros. Hay 17 alambiques de cobre, de los cuales se venderán algunos ubicados en la sala secundaria.

En la cava ubicada en el primer subsuelo –hay dos subsuelos- quedarán algunas barricas donde se añejaba el exquisito cognac, y donde aún se conserva intacto su inconfundible aroma. Hay unas 2.000 barricas de roble de 450 litros de capacidad, muchas de ellas serán vendidas a bodegas chicas, ya que si bien la madera ya no aportará taninos a los vinos, sirven igual para oxigenarlos. También hay toneles y cubas con grifería de bronce. En la cava hay varios filtros de cobre y unas puertas que parecen de chocolate “salidos del cuento de Hansel y Gretel”, acotó Re. Los años de ingreso están impresos en las barricas, hay algunas de 1939 pero las más viejas dicen 1930, joyas anteriores al terremoto del ’44.

El edificio lateral, el que arriba ostenta el famoso “Cinzano” de hormigón, sería destinado al shopping. Con su moderna arquitectura, con la gran fachada y laterales de vidrio, parece haber sido concebido para eso. “La estructura está en muy buenas condiciones, sólo hace falta lo mínimo”, dijo Re.

En la parte de atrás del predio está la construcción donde se elaboraba la fórmula del vermouth, que también será destinada a sumar algún servicio al complejo de viviendas. En este sector se elaboraba la fórmula secreta del Cinzano, tan celosamente guardada como la de Coca Cola. Se elaboraban las infusiones en base a unas 100 hierbas de todo el país e importadas. “Muy secreta era la formula, se realizaba con más de 100 hierbas en distintas proporciones y de todo el mundo, de África, Asia, América, hasta de la isla de Creta; y también muchas hierbas cuyanas”, señaló el apoderado, un ingeniero Agrónomo de La Plata que desde hace 26 años vive en San Juan.






[1] Artículo Bodega Cinzano