Thursday, September 30, 2010

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"Lo irreductible de lo incógnito" (1)



"Es una forma de la existencia que cuestiona la homeostasis,
el establishment moral, social, religioso.
En el fading extremo del sujeto
y en el goce desbordante de la anonadación,
se desprende de la parada fálica y es disonante del lazo social".

(extraído del artículo sobre masoquismo de Isidoro Vegh) (2)




A partir del artículo de referencia sobre el masoquismo, leído hoy a través del grupo de Facebook "Frases de Lacan", me gustaría eslabonar algunos pasajes de la clase 8 del seminario X, "La angustia", donde Lacan plantea cómo entiende el masoquismo.

El motivo: creo que en dicho artículo (en verdad extracto del libro "El abanico de los goces" de Isidoro Vegh) aparece una idealización de la posición masoquista que resulta la otra cara de la misma moneda que suele entender el masoquismo en términos patológicos. El desarrollo de Lacan apunta a salir de esa falsa disyunción lógica.

Los pasajes del texto (versión del seminario establecida por Ricardo Rodríguez Ponte (3)) están subrayados y comentados por mí, explicitando una posición de lectura ante el mismo


Todos los fragmentos corresponden a la clase del 16/1/63 del seminario X (o clase 8 del seminario "La angustia")



1- Lo intolerable es descubrirse
a donde me postulo Je


Parto de este pasaje de la clase porque aquí Lacan tiene una precisión clínica que vale para las diferentes posiciones (neurosis, perversión, psicosis). Precisamente, ellas son modos diversos de posicionarse ante la misma cuestión estructural: lo intolerable es descubrirse a donde me postulo Je. El masoquismo es uno de los modos de posicionarse ante ello, ni mejor ni peor. Aquí el primer pasaje escogido:


* "Pero ya quiero hacerles entender bien de qué se trata, a dónde va a conducirnos nuestra investigación, esto es, que es en el lugar mismo donde vuestros hábitos mentales les indican buscar al sujeto,

("Hábitos mentales" => la inercia de nuestro entendimiento, a contrapelo del cual es necesario ir cuando pensamos el psicoanálisis)

ese algo que pese a ustedes se perfila como tal, como sujeto, en el lugar donde por ejemplo Freud indica la fuente de la tendencia,

(ese dichoso sujeto, lo que en la jerga psi se suele llamar "lo subjetivo",
y que no es precisamente a lo que Lacan refiere cuando plantea su idea de "sujeto",

suele vérselo perfilar,
suele imaginárselo presente en un lugar: el de la fuente pulsional;
un lugar en el cuerpo;
un cuerpo, claro, que no es pensable en términos de anatomía)


en
fin, allí donde está lo que, en el discurso, ustedes articulan como siendo ustedes, ahí donde ustedes dicen yo {je},

(lo que está allí,
y que habitualmente en el discurso nos lleva a decir "he allí yo",
es una vivencia: la de sentir en el cuerpo algo que nos concierne, algo que pareciera ser lo más singular nuestro y que nos permitiría localizarnos)


es ahí, hablando con propiedad, que en el nivel de lo inconsciente se sitúa a.
En ese nivel, ustedes son a, el objeto, y cualquiera sabe que eso es lo que es intolerable, y no sólamente para el discurso mismo, que después de todo lo traiciona."

(esto es: que es allí, en el exacto punto donde pretendo decir "Yo",
que lo que se ubica es una dimensión radicalmente heterogénea
a lo simbólico y sus efectos de significado:
el objeto a, un real;
y esto es lo intolerable)


"Voy a ilustrarlo inmediatamente por medio de una observación destinada a introducir algún desplazamiento, alguna sacudida incluso, en lo que concierne a los carriles donde ustedes están habituados a dejar las funciones llamadas del sadismo y del masoquismo, como si ahí no se tratara más que del registro de una suerte de agresión inmanente y de su reversibilidad".





2- "Reconocerse como objeto de su deseo, es siempre masoquista"

*Luego de haber caracterizado al sádico como aquél que no sabe que "lo que busca es hacerse aparecer él mismo como puro objeto, fetiche negro", en un recorrido que no demoniza al sádico, sino que lo localiza como un modo de posicionamiento ante la barradura del Otro, se ocupa de la posición masoquista:

"Muy diferente es, ustedes lo saben, la posición del masoquista, para quien esa encarnación de él mismo como objeto es el fin declarado, que se haga perro bajo la mesa o mercancía, item del que se trata en un contrato cediéndolo, vendiéndolo entre otros objetos a colocar en el mercado; en resumen, su identificación a ese otro objeto que he llamado el objeto común, el objeto de intercambio,

(tener en cuenta que "el objeto de intercambio", captable en el campo del Otro, es lo opuesto al "objeto a")

es la ruta, es la vía donde él busca justamente lo que es imposible, que es captarse por lo que es, en tanto que como todos es un a.

Para saber en qué le interesa tanto ese reconocimiento que de todos modos sigue siendo imposible, es precisamente sobre eso que muchas condiciones particulares en su análisis podrán revelar." (...)

(tras cartón Lacan pareciera decirnos: "esperen, no se apuren a concluir, escuchen...")

"Entiendan bien que yo no he dicho, sin más, que el masoquista alcance su identificación de objeto. Como para el sádico, esa identificación no aparece más que sobre una escena."

(aquí cabe acotar que uno de los hilos que Lacan ha venido urdiendo desde que iniciara el seminario es ubicar "la escena" como el espacio donde el Otro puede producir un significado y el sujeto reconocerse; la escena donde el objeto puede ser objeto de intercambio;
la escena es un campo que permite la homeostasis, velando la dimensión del Otro barrado)



"Pero incluso sobre esa escena, el sádico no se ve, él no ve más que el resto. Hay también algo que el masoquista no ve, quizá veremos en seguida qué, pero esto me permite introducir inmediatamente algunas fórmulas, la primera de las cuales es ésta: que reconocerse como objeto de su deseo, en el sentido en que hoy lo articulo, es siempre masoquista."

(entonces, claramente dicho por Lacan:
la posición masoquista implica reconocerse como objeto de su deseo,
y tal reconocimiento, ya lo ha dicho hace un momento, "de todos modos sigue siendo imposible")



Continuará

Guillermo Cabado



(1) Frase utilizada por Lacan durante esta clase 8 del seminario X del que nos estamos ocupando

(3) Quien desee tener el archivo con la versión completa de la clase 8 con el texto establecido por Ricardo Rodríguez Ponte, puede solicitármela escribiendo a cpn_centro@yahoo.com.ar escribirme






Friday, August 13, 2010

LA APERTURA DE

"ÉXTIMO
(arte y psicoanálisis juegan en un patio vecino)"


Sábado 8 de mayo
"Objeto a", galería de arte






Sunday, July 25, 2010

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(anoche se abordó en el Senado argentino la temática del matrimonio entre personas del mismo sexo y la temática de la adopción de niños por parte de esas parejas)



EL PROBLEMA NO ES

(5 estaciones rápidas, tras el debate en Senadores)

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"El problema vital es el alma,
el problema es de resurrección,
el problema, señor,
será, siempre, sembrar amor"
(Silvio Rodríguez)

Es el 2010 y practico el psicoanálisis desde hace 20 años. Son más las cosas que ignoro sobre los vericuetos del deseo que las pocas que puedo balbucear. Estas líneas son un entramado de disparadores (cada planteo requeriría de precisiones y desarrollos que exceden mi objetivo aquí). La trama, inconclusa y en 5 estaciones, aguarda del lector que guste hacer su propia apuesta.


(de la fotógrafa Loretta Lux)


1- Papá y mamá

Hay papás y mamás de la biología. Los cientos de casos de chicos en hogares de menores, judicializados, etc., son un ejemplo, sólo uno, de que el problema de un papá y una mamá para "un niño feliz", no se resuelve en el piso biológico.


2- F(x)... "¡Vos no sos mi padre pa' pegarme!"

F(x), ¡cuántos recuerdos de infancia!, es el modo en que en matemáticas se escribe "función".
Ya fuera de la biología (aunque ella recibe sus efectos) hay funciones que se constituyen en la cultura: la función paterna y la función materna.

Dejemos para otra ocasión el asunto de si acaso su ejercicio podría enseñarse (ay con la pedagogía en estos asuntos...). Concentrémonos en que ambas son un modo de funcionar en la relación con otro. Y que ambas interactúan, como en una suerte de pinzas.

La función materna (insisto: esto no es más que un disparador, con su inevitable trazo grueso) es ese modo de funcionamiento con el otro en el que se le dice lo siguiente: "vos, sos LO MÁS".
Rápidamente aclaro: en general la frase está presente pero "invisible", latiendo en diversas acciones, físicas o verbales, dirigidas al otro.

La función paterna es ese modo de funcionamiento con el otro en el que se le dice "vos me importás muchísimo, pero SOS UNO MÁS; vamos: ¡a volar al mundo y a sus reglas-para- todos!". También lo mismo: frase muda que vertebra diversas acciones dirigidas al otro.

Esas funciones se repiten una y otra vez, inalterables. Lo que varía es la frecuencia, las circunstancias y tantas otras cosas entre las que fundamentalmente está la variable del agente. O sea: quién ejerce la función materna y la paterna.

Función materna y función paterna no se reparten necesariamente entre papá biológico y mamá biológica.
Pero tampoco necesariamente entre hombre y mujer.
Ni siquiera se reparten entre "vos que te ocupás de una función y yo que me ocupo de la otra".

La "x", el agente que la ejecuta cada vez, puede variar. Más aún: muchas veces es la misma persona la que pasa de la una a la otra en instantes. Lo que está claro es que esas funciones no se ejercen sin deseo. No hay modo de ejcutarlas por un asunto meramente de voluntad.


3- Hay amores que matan

"Sos LO MÁS" bien puede ser "sos LO MÁS bello que me pasó en la vida", como también "sos LO MÁS pelotudo que hay". No idealicemos la función. No podría detenerme ahora en otro cliché, pero vale nombrarlo: "ay, pobre chico, las huellas que le quedarán si le toca en suerte el "sos lo más pelotudo que hay"". No es tan lineal la cosa.

Lo que sí necesitamos precisar es que "ser deseado" no es positivo ni negativo per sé, sólo significa que no le soy indiferente al otro (aún en el caso de la función paterna y su "sos uno más"). Habrá quien suspire al leer esto y piense "¡cómo hubiera querido que Fulano me hubiera deseado". Y también quien esté pensando "¡cómo hubiera querido pasar desapercibido a los ojos de Mengano!".

El deseo y el amor en sí mismos no nos dicen nada sobre los efectos que pueden producir en una relación (otra vez: no idealicemos estos términos per sé). Lo que sí nos dicen es que sin ellos no hay "función en actividad".


4- Amar es dar lo que no se tiene

¿Cómo podría darse algo que no se tiene?. "Dar lo que no se tiene" dije, y no: "dar hasta lo que no tengo". Esta última frase es la que dice alguien que siente que gobierna lo que da, que puede decidir sobre eso. Decía Lacan en su seminario VIII, provocativo y sobre el fondo de un mito extraído de "El banquete": "dar lo que se tiene es la fiesta, no el amor"

El amor no se decide. Más: no se gobierna. Los "resortes" que hacen que amemos y dejemos de amar no son gobernables. Claro que hay modos que ayudan a robustecerlo o a secarlo, pero su origen, la chispa que lo enciende, no es más que un "no sé qué " que nos toca (y que luego de que nos ha tocado, explicamos como podemos). Ese "no sé qué" no es sin sentirnos amados por el otro. Pero como ese amor del otro tampoco es gobernable por él, sucede o no sucede, todo lo que podemos decir es de dónde no se puede esperar amor: de donde el milagro no sucede. Y eso sólo se sabe vez por vez e in situ. Quien haya amado y sufrido por amor, sabe de qué hablo.


5- El país de las últimas cosas

El deseo por un hombre o por una mujer tampoco se digita ni se promueve. El padre puede pararse ante el niño a "modelar" y toser-bien-bien-como-macho y el niño hacer de eso un "cómo me gustaría acceder a una mujer a la que toserle así". O bien: "cómo me gustaría tener un hombre que me tosa así a la hora del deseo". O bien: "oia... papá se está haciendo el payaso", para volver a sus asuntos de niño que mucho tiempo no le dejan para ocuparse de esos estofados en los que a veces nos agitamos los papás y las mamás, biológicos o no.

El esquema "le-pongo-un-hombre-adelante-y-el-niño-pasa-a-desear-como-ese-hombre" es tan pregnante como simplista. En el fondo, permítanme una vez más el trazo grueso, se sostiene sobre la misma idea de "le-pongo-un-pato-adelante-y-sale-haciendo-cuac". Otra vez: el deseo tiene resortes de los que sólo se puede decir algo una vez que ya está instalado, sucediendo. No hay manual que lo anticipe.

En el planteo de la procreación, que tanto se ha escuchado blandir en estos días respecto de la continuación de la especie y la función del matrimonio, hay un fantasma sucediendo: "si facilitamos la adopción de niños por parejas del mismo sexo esos hijos saldrán con deseo por personas de su propio sexo... luego: el final de la especie". La idea se sostiene en esta otra: "si mis padres desearon así, yo desearé así"... Pero, ¿han oído alguna vez de hijos que desean "llevándole la contra" a los padres?.

Queda claro que en la pregunta digo "de hijos que" y no "todos los hijos hacen lo mismo". Tampoco digo allí que el deseo se confunda con un copiar a los padres (ya fuere en su versión "continuista" u "opositora"). El asunto del deseo es mucho más sutil y complejo, Pero creo que alcanza con la pregunta que contrapuse para saber que a la hora del deseo los vientos soplan en direcciones impredecibles. Y de eso viven todas las historias de amor y de desamor.


Tres sugerencias y un hermano.


Las sugerencias de tres películas:

- "Con las mejores intenciones" de Bille Auguste (verán allí como el camino del infierno está tachonado de buenas intenciones)

- "¿Qué hora es?" de Ettore Scola (verán allí como no hay relación entre lo que un padre da y lo que hijo toma, si gustan paren la oreja al "Islandia" que aparece en la escena del bar de pescadores)

- "Luces de la ciudad" de Chaplin (en particular por su magnífico final, que me parece está hecho de la materia misma del amor: hay un instante donde cada espectador tocado por el punto final significará las cosas de un modo o acaso muy de otro; confío en que al verla les resonará algo de aquello de que "amar es dar lo que no se tiene")


El punto conclusivo es con un hermano no biológico:





Lic Guillermo Cabado


Saturday, July 24, 2010

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PEQUEÑO JUEGO PLÁSTICO PARA VER
"AMELIE" de Jean Pierre Jeunet


"Y las causas lo fueron cercando
cotidianas, invisibles.
Y el azar se le iba enredando
poderoso, invencible"
("Causas y azares", Silvio Rodríguez)

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"Amelie" (título original: "El fabuloso destino de Amelie Poulain") del director Jean-Pierre Jeunet ...

Propongo este pequeño rejunte de 6 retazos.
Consideralo una invitación a una búsqueda del tesoro, impresionista


* 1 *


(de Pierre-Auguste Renoir, "Déjeuner des canotiers" o "El almuerzo de los remeros", traducido en el subtitulado de la película "Amelie" como "Almuerzo en el bote")



*2*

Renoir padeció de reumatismo, lo cual afectó sus huesos.

En su tiempo de formación se dedicaba a ir al museo del Louvre a reproducir las obras de los grandes maestros. Esa pasión por la cita se mantendrá a lo largo de toda su obra.

Pierre-Auguste Renoir fue el padre del cineasta francés Jean Renoir

El cuadro en cuestión fue pintado con técnica impresionista




* 3 *

Amelie va a visitar a su vecino, un viejo pintor...







* 4 *

Voz en off: Para consolar a Amelie su madre le da una instamatic usada
(fragmento de los comienzos de la película)


"En el impresionismo la composición es un retazo de una realidad cambiante (...) Por eso el tema preferido es el paisaje con elementos carentes de forma y en constante cambio: nubes, agua, niebla, lluvia (...) fijando a través de ellos impresiones instantáneas de la naturaleza, el clima, la hora del día. La pintura impresionista es de ejecución muy rápida, porque trata de aprehender el momento exacto y nunca repetido en el tiempo y en la luz"

(extraído de "Historia de la pintura", autores varios, de Plaza y Janés, 1974)


(chocan los autos mientras la niña Amelie fotografía)

Vecino: Pequeña, ¡mira lo que hiciste"

Voz en off: el vecino le hace creer que su cámara crea accidentes

En la toma siguiente Amelie ha quedado petrificada,
a partir de allí en la película no tendremos más noticias de
la Amelie dada al instante inacabado.

(sí reaparecerá en la peli una instamatic
pero sonora.
Las manos que la poseen
abordarán el instante desde otra posición:
para cristalizarlo
y comprender la ley de las mujeres)



* 5 *

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Amelie... ¿un "caso" de conversión pictórica?:


Pintor: Creo que llegó el momento de que esa muchacha tome algún riesgo

Amelie (ya bastante crecida): Es posible que lo haga. Está tramando una estratagema


(escena del pintor y Amelie hablando sobre ese personaje de mirada inaprehensible del cuadro de Renoir)

"La pintura impresionista no se prepara con bocetos ni estudios de cálculo. El fin impresionista es comunicar una sensación personal sin hacer del cuadro una escena estática. Quizás el mayor encanto del impresionismo es lo impreciso, lo inacabado, perpetuando para la eternidad lo que sucede en el momento o lo que el recuerdo revive con melancolía"

(extraído de "Historia de la pintura", autores varios, de Plaza y Janés, 1974)

(Amelie, en su tarea favorita desde que se ha vuelto adulta: hacer que se reúna lo que aún no se ha juntado)



* 6 *

(anteojos para ver la película en un televisor que no sea blanco y negro)
"Las características del impresionismo tienen por base la luz, fuente de todas las emociones. Los destellos de la luz hacen que los contornos aparezcan imprecisos. Nada limita la figura ni el cuadro. Usa poco la perspectiva. (...) Mucho color pero no ruidoso. Se destierra el negro y los colores opacos oscuros. El modelado de las figuras se logra no degradando los tonos sino yuxtaponiendo complementarios"

(extraído de "Historia de la pintura", autores varios, de Plaza y Janés, 1974)
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Acerca de los colores complementarios
(es decir los pares opuestos, por ej: verde y rojo)
(nótese que el negro, que el impresionismo destierra, también está en el centro, como la mirada de la que habla el pintor en la escena de "Amelie")

(fuente de este gráfico: http://www.xtec.es/~aromero8/acuarelas/complementarios.htm)



* 7 *


La película completa se puede ver en:

CLIC AQUÍ


Bon appetite


Lic. Guillermo Cabado


Monday, May 03, 2010

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TOPOLOGÍA, ARTE

OBJETOS
TE COGEN

DE LAS SOLAPAS



Tengo para mí que lo que más le atraía a Lacan del arte eran aquellas obras que portan un HACIENDO-SIEMPRE-EN-PRESENTE. Esa suerte de objetos vivos que tienen la capacidad de tomar al espectador de las solapas. Y hacerle.




Obras que subvierten el clásico
"Espectador (sujeto activo) - Obra (objeto pasivo)"
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Me parece que no es un dato menor que Lacan, si bien hiciera muchas referencias al arte a lo largo de su faena, se tomara otros tiempos ante ciertas obras, se detuviera en ellas a hilvanar su reflexión, a balbucear sus búsquedas. Obras de las que acaso sólo podía decir algo, no desde no sé qué erudición, sino desde la experiencia de haber sido tomado por ellas. Una experiencia que no es sin cuerpo.

"Los embajadores", el cuadro de Holbein; "La carta robada", el cuento de Poe, "Éxtasis de Santa Teresa", la escultura de Bernini; "Ulises" de Joyce, "Las meninas" de Velázquez... En ellas ese HACIENDO-SIEMPRE-EN-PRESENTE, no cristalizado en ningún contenido, en ningún significado. Cual células dormidas (¿dormidas?) que reaccionan al mínimo contacto de la gota de un espectador dispuesto. No es casual que Lacan haya decidido abrir sus famosos "Escritos" con lo que le causara "La carta robada" de Poe.

La hipótesis que nos ha decidido en Objeto a a proponer la experiencia de "Éxtimo", es que esa misma condición se aloja en los objetos topológicos de los que se valió Lacan para intentar hacer resonar la experiencia del análisis.




(botella de Klein)


Cierto arte, cierta topología, lejos de una función de representar verdades, son potencias vivas a la espera de alguien que se deje tomar. Y resonar.

Lejos de las racionalizaciones, lo que está en juego es un Otro pensar, un hacer de tripas.

Mordido por estas intuiciones, "Éxtimo" zarpa de su puerto este próximo sábado 8 de mayo a las 18hs (*). Ojalá las causas y los azares nos dicten nuestra deriva.


Guillermo Cabado





(*) Entrada libre y gratuita.
Cupos limitados
Requiere de inscripción previa
Contacto: Info@objeto-a.com.ar




Nota: La topología aborda el espacio desde un punto de vista que no es cuantitativo o métrico, sino cualitativo, es decir que estudia la relación entre diferentes lugares, relaciones de vecindad, de continuidad, o, por el contrario, de frontera, de separación y de borde.


Sunday, May 02, 2010

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"ÉXTIMO"

(psicoanálisis y arte,
juegan en un patio vecino)




"... quieren decirnos algo,

o algo dijeron
que no hubiéramos debido perder,
o están por decir algo;
esta inminencia de una revelación que no se produce
es, quizás, el hecho estético"


(J. L. Borges, "La muralla y los libros")






El psicoanálisis no es un ajedrez.

Tampoco un arte. Sin embargo hay cierto modo de hacer donde el psicoanalista y el artista se cruzan. Es en el exacto punto de esta pregunta:

¿Cómo es que operando con símbolos,
a veces se logra
tocar lo imposible de significar?.





Jacques Lacan
, freudiano, llevó al campo del psicoanálisis
una serie de objetos provenientes de otros campos
para pensar esa experiencia del consultorio
(discos negros y blancos para colgar en las espaldas; espejos curvos enfrentados a planos; cintas de Moëbius; un cuento de Poe que le hace al espectador lo que le cuenta que a otros le hacen; un cuadro de Holbein; otro de Velázquez; cross-caps y botellas de Klein...)

En todos los casos se interesó
por una cualidad intrínseca en ellos:
la topología;
es decir:
la sutil y escurridiza
relación entre lugares
que en cada uno de ellos vive.


"ÉXTIMO" propone que esos objetos hagan el camino inverso:
llevarlos desde la "casa" del psicoanálisis
a un patio lindero.

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Un patio al que invitamos a artistas a jugar con ellos,
con su topología,
con esas relaciones entre espacios.

El objetivo:
producir obra a partir del juego.


"ÉXTIMO"

es propuesto como
ese patio
donde jugar, probar, desplegar
un proceso de producción de obras y reflexión.


Un work in progress abierto al público.
Mes a mes.

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HASTA CONFLUIR,

A FIN DE AÑO,

EN UNA MUESTRA CONJUNTA

EN Objeto a.

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Encuentro de presentación y primera consigna:

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sábado 8 de mayo
a las 18hs
en Objeto a
Niceto Vega 5181, ciudad de Buenos Aires


Más informes en el site de Objeto a:


Saturday, May 01, 2010





BAILARINAS DE DEGAS
BAILAN CAJAS CHINAS
EN EL VIENTRE DE LA PRENSA




(escrito dictado por las vibraciones que desde el piso del antiguo edificio de "La Prensa" se te meten por las plantas de los pies mientras asistís a "Estructura suspendida", intervención de Lucio Capece, Andrea Servera, Karin Idelson y Bibiana Scholnik, con participación especial de Andrea Fernández, Fabiana Capriotti y Pablo Kun Castro y vestuario de Vicky Otero)



Un conejo en zapatillas trajina las paredes en el patio de mi abismo. Yo no encuentro mi máquina de escribir y él no encuentra la salida. Sé que la he dejado por aquí. Él se ha quitado el saco. Presumo el calor de su prisa, del tamaño de la mía: hace veintidós años que debo entregar el tiro de gracia a montar en la portada. Pero la máquina.





Repaso los lugares posibles donde hallarla: las escaleras, el cuadrito en el pasillo con el plano de salidas de emergencia, el enrrejado de los ascensores, las volutas paliduchas de las lámparas, las baldosas florecidas de las galerías, las placas de bronce detrás de los músicos. No ha de ser que este edificio se tragara mi Olivetti. Debe estar en un recodo, o en el bies de algún balcón. Teclas negras tiene. Es inconfundible: teclas negras como bailarinas de Degas. Saltarinas como Alicia cayendo por el pozo de la historia. De piecitos con zapatillas: certeras golpeteantes de una hoja de baldosas.


¿Es seguro un espacio interior?. No las puede haber devorado el cemento. Esto pasa siempre con las mujeres: los mejores trazos de uno se suspenden de sus pasos. Luego te distraés, un instante te distraés, como este conejo sin saco que yerra por el patio, y les perdés el hilo de sus músicas.


Necesito recuperar el paso. Negras como bailarinas de Degas, me golpean en las sienes. ¿Es seguro un espacio interior?. El conejo ya no corre. Ellas. Sin ellas no habrá editorial ni gobierno que voltear. Sólo fantasmas que bailan en mi plano de emergencia.



(imágenes reproducidas: obras de Rebecca Horn y de Kazimir Malevich; imágenes que se me escabullen: las de "Estructura suspendida"; quien guste verla acaso encuentre sus propias resonancias)




Nota:
desde aquella intervención de Mariano Pensotti en el pasaje Rivarola que no disfrutaba tanto de esta vertiente del arte. Por mi parte, con Cintia Miraglia y La Todo Mal Orquesta nos quedamos con las ganas de concretar en el FIBA una intervención en el secreto encanto del puente que une Soler con Ciudad de la Paz: justo Telerman le mejoró la vida a los vecinos emprolijando el lugar. Donde sucedía el encanto ahora hay un centro de gestión vecinal. Y está bien. Aún así, quien ande por allí podrá ver algunas de sus pequeñas maravillas. Por caso: el loco árbol que ha insistido en nacer no desde nuestra horizontal sino desde una perpendicular; a pedir de conejos. Misteriosa Buenos Aires.



ALGUNOS DÍAS DESPUÉS
LLEGO A ESTAS FOTOS DE "ESTRUCTURA SUSPENDIDA"
REALIZADAS por DAMIÁN BENETUCCI



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Wednesday, March 31, 2010


EL INFIERNO TAN TEMIDO



Les convido a este pequeño recorrido:


=>
Mayo de 1944
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Sartre estrena la obra de teatro "A puertas cerradas". Su planteo central: "el infierno es la mirada de los otros"


=>

Meses después,
Lacan publica un artículo que se basa en un juego lógico donde a tres presos le colocan un disco en la espalda que ellos no han visto y deben poder deducir el color del mismo basándose en la reacción de los otros cuando los miran.
Discute con ese juego el planteo sartreano.



=>Febrero/marzo de 1964:
durante su seminario XI Lacan le da una vuelta de tuerca a sus reflexiones de 20 años sobre la mirada.
En medio de sus clases lanza esta frase enigmática: "el mundo es omnivoyeur, pero no exhibicionista".
Si bien es necesario recorrer esas cuatro clases para hacer resonar el alcance clínico de lo que propone, este corto de Susan Jacobson con el que a continuación cierro la propuesta de este pequeño circuito, pareciera captar la dirección no trivial de esas palabras:





(para quien guste leer la obra de teatro de Sartre:
clic aquí)


(para quien quiera saber algo más sobre el corto,
"One hundredth of a second",
clic aquí)


Guillermo Cabado

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Monday, December 21, 2009

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Cuento de navidad en blanco y negro

"MUDA"


Ladridos de perro. Faltan dos días para navidad y acostado en el diván no sabe qué decir. El filo de su zapato izquierdo corta el borde del diván en ángulo recto. 

A través del ventanal del consultorio, en el cuadrante zapato-diván se divisa la reja antigua de la calle de enfrente .

Persiste el perro invisible. 

Y entonces él dice que en estos tres años de análisis esa reja se le ha metido en los sueños.
La soñó con una cabeza perruna asomándose entre los barrotes antes de volverse ciervo. 
La vio bajo lluvia torrencial. 
La imaginó recortada por un cenital rojo, después sepia, y después sólo un punto de luz. 

(Siguen cayendo los ladridos desde el piso de arriba). 

Un mínimo punto como el que insistía en el televisor después de que su papá lo apagaba para mandarlo a dormir. Ahora dice que la angustia le está hundiendo el puño en el esternón.

Ya está otra vez en la imagen del ciervo. Recuerda un paseo inútil en el zoológico con su novia de entonces, Sandra. Se escucha nombrarla y la-puta-madre-otra-vez-hablando-de-lo-mismo- que-lo-trajo-a-análisis. Sigue atronando el perro que jamás ha visto en estos años de análisis. De la nada surge la voz de su analista: 

“¿En qué te detuviste?”. 

Hay en el zoológico, dice, una antigua jaula, pequeña, vacía. Recuerda allí a una mujer. Bella, andrajosa, extraña. Le llama la atención como suena “andrajosa” pero no se da cuenta de que le llama la atención y sigue diciendo. Agrega que esa mujer no hacía nada, tan sólo estar ahí:  

 "Ahora me viene a la mente aquella vendedora de flores, ciega, de la película de Chaplin ‘Luces de la ciudad'" . El péndulo de su lengua se acelera:

"No quiero reunirme con nadie esta navidad. Odio estar haciendo nada hasta las doce de la noche viendo las lamparitas del árbol rebotar en la pelada de mi tío. No quiero que me pregunten en qué estoy. ¿Viste la película que te digo?..."

¿Para qué carajo habla si ya sabe que el analista no le va a contestar?, sigue...

 "Esa escena final, ¡dios!... Carlitos acaba de salir de la cárcel. Andrajoso, con la única ropa de siempre. Y esa mirada como que se está por romper. El tipo había ido preso por tomar prestado dinero de un ricachón para dárselo a su vendedora de flores. Todo para que ella pudiera operarse los ojos. Ja, había leído en el diario que un médico en Viena curaba la ceguera. ¿Más o menos la peli debe ser de la época de Freud, no?..."

"Dale", le dice el analista. Sigue:

"Carlitos venía sosteniendo un malentendido desde el día en que la conoció: ella lo había tomado por rico y él no pude decirle que era un vagabundo. Como sea, Chaplín se las ingenia para conseguir el dinero y dárselo. Le dice que se está por ir de viaje de negocios, largo, pero que algún día volverá. Sabe la que le espera y así sucede: al salir de la casa de la chica lo atrapa la policía y va a parar a la cárcel. Pasa bastante tiempo en cana pero cuando logra salir en libertad, lo primero que hace es buscarla. El tipo está enamorado. Me parece que ella también. Es lógico: la chica nunca lo vio tal cual es..”. 

Silencio. Una especie de gruñido de su oyente hace que no se detenga:

 “Puta madre, ¿podría haber sido de otra forma con Sandra?...”. Ahora sí se calla pero el analista no lo suelta:

"¿En qué pensás?”


Sigue diciendo: la florista, cuando ciega, se sentaba a vender en un lugar con rejas tal como ése que está allí en la calle de enfrente. A ese lugar la fue a buscar Carlitos al salir en libertad. Pero ella ya no estaba.

“Un bajón. Carlitos vaga por la ciudad. Viste cómo camina Chaplín, ¡te mata!. De repente la ve, a través de una vidriera de una florería. Se da cuenta de que ella recuperó la vista, se supone que fue por el dinero que él le diera… La mina progresó, ahora tiene un negocio en avenida cara de Nueva York. ¡Tenés que ver esa película"”.

“¿A qué te referías con eso de que ‘podría haber sido de otra forma con Sandra’?”.

Otra vez se le agita la lengua, hace una lista de cosas que podría haber hecho diferente con aquella novia. Se detiene en una frase entre tantas: “no ser tan enojoso”. Otra vez silencio. Pero eso quedó resonando. Es un instante. Ahora se le impone decir:

“Cuando la florista lo ve a Carlitos, se ríe. No sé si es ternura, pena... Ella ni se imagina que ese tipo que está ahí afuera es su galán. Te das cuenta de que ella se lo quedó esperando todo este tiempo. Sale a la calle, medio que de caridad. Le extiende una flor y una moneda. El se quiere escapar. Ella lo retiene... Y al tocarle la mano, por el tacto, lo reconoce.

Entonces la chica le pregunta ‘¿sos vos?’.


El asiente con la cabeza. Y ahí viene un silencio. ¡Un silencio en una película muda!.

Carlitos le pregunta ‘¿ahora podés ver?’.

Y ella: ‘sí, ahora puedo ver’.

Entonces la cámara te muestra la mirada de Carlitos en primer plano. Está esperanzado. O no. No sé. Quizás tenga miedo: ¿cómo saber qué siente ella?. La película termina ahí. Con ese plano se va apagando la imagen".


Silencio.

El analista le pregunta “¿por qué te habías detenido cuando dijiste ‘enojoso’?” .

“No sé, algo...". 

Esta vez su oyente aguarda sin emitir señal. Sobreviene un sentimiento difuso: 

"A ver... no se trata de lo que hacía yo con Sandra, sino cómo...Desde dónde”

"¿Y desde dónde?"

"Como andrajoso"

Lo sorprende lo que suena. Ahí hay algo que se le escapa. Pero ahí hay algo: 

"Bien vestido, pero andrajoso… Sí.".

"Sí"

"...Sí"

"Por ahí entonces... ¿Nos vemos la próxima?".

El cuerpo mismo se encarga de levantarlo del diván. "Andrajoso". Ahí hay algo. No se entiende, pero ahí... donde suena. 

Se desvanece el cuadrante por donde cada sesión avista esa reja de días y días. Ya está de pie. Ya se va. 

Lo nuevo, a veces, no es más que un modo en el que cae la luz.



Guillermo Cabado

Aquí podrás ver aquella escena final de
"Luces de la ciudad":

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Friday, December 11, 2009



MORIS y HERZOG 
(DE POR QUÉ EL CONOCIMIENTO ES SIEMPRE PARANOICO)


"Vuelvo al bosque, estoy contento de verdad"
(Moris)


"El conocimiento es siempre paranoico". Vieja tesis de Lacan que lo llevó a dialogar con Dalí y que en "Agresividad en psicoanálisis" ejemplificó con el nfenómeno de la cinta cinematográfica trabándose en medio de la proyección.

Como sea,
lejos de patologizar el conocimiento,
su planteo instala una cuestión que una y otra vez conviene recordar:
conocemos con la convicción de que lo que nos rodea nos está dirigido,
hecho para que lo abordemos con nuestras entendederas
(y por lo tanto a la medida de ellas).

El conocimiento confía en que lo otro algo nos quiere decir.
Y que más tarde o más temprano eso será objetivable,
reductible a nuestra imagen y semejanza.
... (basta con mirarnos un rato en nuestra vida cotidiana
para encontrarnos con los enredos y el padecer que brotan de esa ilusión).

Así la enjundia del conocimiento se extiende a todo lo que nos rodea.
Tantos cuentos de infancia dan cuenta de eso:
los animales que nos hablan, los árboles que nos bailan.
Toda esa pastoral de Walt Disney que tanto me fascinó de niño y después.

Ayer me topé con este comentario del crítico Roger Koza acerca de "Grizzly man" de Herzog:

"Lo que me persigue es que en todas las caras de todos los osos que filmó Treadwell no veo ningún rastro de parentesco, ni entendimiento, ni piedad.
Sólo veo la abrumadora indiferencia de la Naturaleza".

Los invito a hallar en su texto completo (tan jugoso como rápido de leer) las resonancias con la tesis lacaniana...

Clic aquí

http://vos.lavoz.com.ar/content/un-animal-llamado-herzog-el-cine-la-tierra-y-nuestra-especie

Guillermo Cabado

NOTA: recomiendo con mucho placer la muestra de cine independiente que desde hace 6 años Roger Koza organiza a principios de enero en la bella La Cumbre, Córdoba. Para más información sobre la edición de este verano, pueden ingresar a su blog: http://ojosabiertos.wordpress.com/


(*) Para los lectores no argentinos: Moris es un cantautor que compusiera una canción emblemática, "El oso" (versionada entre otros por Fito Páez, años después).
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