DEL ESPEJO AL CUADRO, LA CLAVE ES LA LUZ
ALGUNAS NOTAS, GRÁFICOS Y PELÍCULAS
PARA EL TALLER DE ESTÉTICA EN PSICOANÁLISIS
EN LACANTONAL
(alrededor de las clases de febrero y marzo del 64' del Seminario XI de Lacan)
* La anamorfosis es ubicada dentro del ámbito de lo que, en su seminario XI, Lacan llama la óptica geometral. En su clase del 26/2 ubica esta operación apoyándose en el famoso portillo de Durero. Lacan dice allí (los subrayados son míos):
* Veámosla funcionar usada por el mismísimo Holbein, cuando pinta a sus majestades, Enrique VIII y Catalina de Aragón, en la ficción "The Tudors" (sabemos que los famosos embajadores franceses tuvieron cierta gestión vinculada con evitar la disolución de dicho matrimonio):
* Agrega Lacan en la citada clase:
Grafiquémoslo, agregando un par de puntuaciones a uno de los triángulos que Lacan traza durante esas clases del seminario XI:
El hilo verde (sea o no un haz de luz) grafica la relación punto a punto entre el mundo y el ojo, pasando por el reticulado del portillo de Durero, allí donde el pintor atrapa la imagen que reproducirá con idénticas proporciones en el cuadro, representando ese referente que llamamos "el objeto del mundo". El hilo verde nos indica la dirección de "la perspectiva normal".
El hilo rojo grafica la relación punto a punto entre la imagen "atrapada" en el portillo y esa otra superficie, que será la del cuadro anamórfico.
Así las cosas, el famoso cuadro de "Los embajadores" consistirá en su mayor parte en la imagen tal como podría atraparse en el portillo, con excepción del famoso "objeto anamórfico" (esa mancha alargada al pie del cuadro), que será esa "otra superficie" trazada punto a punto con los hilos rojos desde el portillo (1).
* Como fuere, la operación anamórfica no queda por fuera de la dialéctica de la captura imaginaria: se sostiene en una relación punto a punto. Empero comporta una operación de corte. No un corte sobre la unidad que vendría a suponerse en la perfecta representación de los embajadores y sus oropeles. Sino un corte que opera sobre la ilusión de que podría no haber corte. Un corte que entiendo análoga a ese "bzz" de la mosca con el que Lacan alude a la posibilidad de "arrastrarme fuera del campo cónico de visibilidad i(a)" (clase del 21/6/61 de su seminario VIII, en traducción de Ricardo Rodríguez Ponte).
El aparato óptico mismo, con el que estuvimos trabajando en el rastreo del menos fi en los seminarios VIII y X, participa también de tal óptica geometral.
Dice Lacan en la clase del 4/3 (pag 100 de edit. Paidós):
Esta escena de la película australiana "The proof", de Jocelyn Moorehouse, es una perfecta puesta en escena de las resonancias de este planteo. Martin, ciego de nacimiento, tiene un recuerdo infantil: él con su madre, desplegando el punto a punto del plano cónico de visibilidad i(a):
* En el ámbito de lo geometral la dialéctica en juego está entre los objetos del mundo y el punto geometral, el punto de vista desde dónde se los enfoca. Estamos en el plano de la representación, en el campo del sujeto del conocimiento, el sujeto cartesiano.
Por cierto, el aparato óptico, participando del campo geometral clava su flecha en el corazón del campo de la representación: el referente...
Eso que vemos aquí representado allí, donde el espejo o la pintura, son representaciones de un referente. Es el esquema del signo, al que Lacan opondrá, en su clase del 4/12/61 del seminario IX, la idea de significante: un signo representa algo (un referente) para alguien (un sujeto cognoscente, que parado en el punto de vista adecuado puede acceder a la representación). Es el del signo un planteo tridimensional donde el más allá se piensa como una profundidad (y no como un punto de imposibilidad en la mismísima superficie): la imagen y lo que está profundo, ya sea "detrás" o "debajo", en cualquier caso un referente.
* ¿Cuál es el efecto de esa "flecha" clavada en el corazón de la representación por este juego de ilusionismo?: la puesta en cuestión del referente, a través de una pregunta que resuena a poco de pensar este aparato que, al decir del mismo Lacan, fue montado para "ligar mejor a la estructura los efectos de asumir la imagen especular" ("Observación sobre el informe de Daniel Lagache", Escritos II, pag 655):
¿o es el reflejo de un... reflejo?
(y es ésta la clave para entender lo que plantea en la clase del 11/3 del seminario XI (pag 119 de edit. Paidós) sobre Platón y la pintura; a condición de que alineemos la dialéctica reflejo/original con este otro par oposicional platónico: Idea/objeto físico)
Guillermo Cabado
co-coordinador del taller de
"Estética en psicoanálisis"
(Fundación Lacantonal)
(1) Una amable lectora me ha traído recientemente desde la National Gallery de Londres (en la que está expuesto el cuadro de Holbein en cuestión) un libro publicado por el museo: "Making and meaning, HOLBEIN´S AMBASSADORS" de Susan Foister, Ashok Roy y Martin Wyld. En uno de sus capítulos se relata cómo recién con la última restauración de la pintura, gracias a los avances tecnológicos, se ha podido acceder al objeto anamórfico tal como fuera originalmente pintado por Holbein. Varias capas de sucesivas restauraciones lo habían ido distorsionando. La última operación restauradora permitió recuperar el trabajo preciosista del pintor alemán, logrando recuperar en su totalidad el efecto ya conocido que se produce al mirar la pintura desde un ángulo sesgado.
(2) Este video es la segunda parte de una secuencia producida en Ciencias Exactas de la UNLP, por los licenciados Alfredo Eidelztein y Julio Guillén y el doctor Gerardo Herreros. A la secuencia completa se puede acceder a través de youtube haciendo clic aquí.


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